Archive for abril 2009
Hotel Continental (Barcelona)
No llega a pensión...
(Estuve en Mayo 2007)
A pesar de su excelente localización, las habitaciones (interiores y decoradas con sumo mal gusto) y sus instalaciones deficientes, no debería tener categoría de hotel de 3 estrellas, sino de pensión.
Habitación:
Habitación cutre donde las haya, pequeña, con vistas a un mini-patio que olía a matarratas. El mobiliario pésimo y hortera. El aparato de aire-acondicionado (también calefacción) no funcionaba. La cama durísima y extremadamente alta. El baño sin comentarios... cutre cutre, entrada a través de una puerta corredera desvencijada; por supuesto nada de amenities.
Instalaciones generales del hotel:
Aparentemente la fachada es buena, pero luego resulta que el hotel es solo la planta 2 y 3. En plantas superiores hay otros hoteles, y claro, no había quien pillara el ascensor por el trasiego de gente (casi todo guiris). Moquetas horrorosas, aspecto de viejo y olía a ello. El personal sí que era amable .
Comidas y Bebidas:
Lo bueno es que la habitación incluye comidas y bebidas de buffet libre durante todo el día.
Ubicación y Alrededores:
Lo único bueno su ubicación, al principio de las Ramblas, casi junto a la Plaza Cataluña. Excelentes comunicaciones para moverte por toda la ciudad en metro, autobús, de compras, etc.
DATOS:
| Dirección: | Rambla De Canaletes, 138 08007 Barcelona |
| Teléfono: | +34(93)3012570 |
11 abril 2009
Reseña del Hotel Nacional (La Habana, Cuba)
Estuve alojada en el Hotel Nacional de La Habana en Junio de 2002. Presume de ser el mejor hotel de la ciudad, por el que han pasado todo tipo de celebridades y personajes famosos. El entorno es inmejorable, las vistas espectaculares y las zonas comunes del hotel excelentes. Pero la habitación bajaba el listón. En el conjunto es digno de un 5 estrellas, pero en las habitaciones no le daría más de 3 estrellas.
Aunque la habitación era grande, el mobiliario era algo viejo y sin grandes lujos. El servicio de habitaciones mediocre, incluso un día nos dejaron sin hacer la habitación.
El edificio, sus jardines, la recepción, cafetería, y las zonas comunes en general, son excelentes. Buen trato del personal de recepción.
Por las noches había espectáculo siempre; y además en este hotel está uno de los más famosos cabarets de Cuba: el Cabaret Parisién.
Está ubicado en pleno Malecón, aunque hasta el centro de la ciudad hay un buen paseíto, pero merece la pena por las vistas; el transporte no es problema, porque siempre hay taxis a la puerta con los que "negociar" un buen precio hasta el lugar donde se quiera ir. Está rodeado de jardines (visitas guiadas si se desea ver y no se está hospedado en el hotel).
MÁS INFO:
| Estrellas: | 5 |
| Dirección: | Calle O Esq. 21,vedado La Habana |
| Teléfono: | +53(537)2040575 |
| Fax: | +53(537)2040238 |
Hotel IBB Ensenada (Vigo)
Estupendo hotel en el centro de Vigo
Hotel de excelente ubicación, se puede ir andando al puerto, a la zona comercial, restaurantes y discotecas... aunque tranquilo. Recién remodelado, todo nuevo y decorado con muy buen gusto. Problemas de aparcamiento en la zona, solución: el parking de la estación de tren, que está justo al lado. (Estuve en Octubre de 2006).
Habitación:
La habitación, aunque era interior y daba a un patio, magnífica, muy amplia, recién renovada, mobiliario con mucho gusto, cama cómoda, incluso carta de almohadas... Silencioso. Calefacción por radiadores. El cuarto de baño también nuevo, amplio, con bañera, decoración de diseño, y con todo tipo de amenities a disposición.
Instalaciones generales del hotel:
El Hotel, aunque es un edificio ya antiguo, estaba en plena fase de remodelación (en Octubre de 2006).
El único problema es el aparcamiento, pero hay un parking a 200m (el de la estación de tren), aunque de pago y al aire libre.
Ubicación y Alrededores:
Excelente ubicación, a escasos 5 minutos andando del centro comercial de la ciudad, pero en una calle tranquila. Cercano también al Corte Inglés. A la zona de marcha y al puerto también se puede ir andando, unos 15 minutos a pie.
DATOS:
Web: Página web
Hotel de excelente ubicación, se puede ir andando al puerto, a la zona comercial, restaurantes y discotecas... aunque tranquilo. Recién remodelado, todo nuevo y decorado con muy buen gusto. Problemas de aparcamiento en la zona, solución: el parking de la estación de tren, que está justo al lado. (Estuve en Octubre de 2006).
Habitación:
La habitación, aunque era interior y daba a un patio, magnífica, muy amplia, recién renovada, mobiliario con mucho gusto, cama cómoda, incluso carta de almohadas... Silencioso. Calefacción por radiadores. El cuarto de baño también nuevo, amplio, con bañera, decoración de diseño, y con todo tipo de amenities a disposición.
Instalaciones generales del hotel:
El Hotel, aunque es un edificio ya antiguo, estaba en plena fase de remodelación (en Octubre de 2006).
El único problema es el aparcamiento, pero hay un parking a 200m (el de la estación de tren), aunque de pago y al aire libre.
Ubicación y Alrededores:
Excelente ubicación, a escasos 5 minutos andando del centro comercial de la ciudad, pero en una calle tranquila. Cercano también al Corte Inglés. A la zona de marcha y al puerto también se puede ir andando, unos 15 minutos a pie.
DATOS:
| Estrellas: | 3 |
| Dirección: | Alfonso XIII, 11 36201 Vigo |
| Teléfono: | +34(986)447440 |
| Fax: | +34(986)449714 |
Hotel Villa Rica (Lisboa)
Muy buena experiencia en el H. Villa Rica Lisboa
Buen hotel, decorado con buen gusto, y con estancias muy amplias. Situado en una zona tranquila, con buenas comunicaciones hacia el centro comercial y turístico de la ciudad, en metro. Dispone de spa y piscina cubierta. Internet gratuito. (Estuve en Mayo de 2007).
Habitación:
La habitación era muy amplia, con dos camas de 105 cm, muy limpio, silencioso, nuevo, moderno, bien equipado con tv, minibar, y conexión a internet gratuita (hay que pedir un cable de red en recepción).
El baño también muy espacioso, con bañera de hidromasaje y todo tipo de amenities.
Calefacción por aire frío/caliente, con termostato regulable en cada habitación.
El servicio de habitaciones fabuloso: nos confundimos en el horario al hacer el pedido del desayuno, y al darnos cuenta, (ya al día siguiente) llamamos y en 10 minutos nos lo subieron.
Instalaciones generales del hotel:
Las zonas generales en la misma línea actual y moderna; el hall muy grande, sin tabiques que separaran zonas, con un piano y el bar con distintos sofás bajos y ordenadores con servicio de internet gratuito. El personal muy amable, y hablaban español incluso llamaron ellos para reservarnos una mesa para la cena en un restaurante.
En la última planta bajo tierra hay un spa (entonces averiado), sauna, y una piscina cubierta, su utilización incluida en el precio del alojamiento. Ya de pago, también masajes, y posibilidad (previa cita) de apuntarse a las clases de aerobic acuático, y otras actividades en el agua.
Comidas y Bebidas:
El desayuno continental muy copioso, con pedir uno desayunan dos personas. El incremento por pedir el desayuno en la habitación es de 4€.
No hice comidas ni cenas en el hotel.
Ubicación y Alrededores:
Ubicado en el centro de la ciudad, pero alejado de la zona comercial y del centro turístico. A la vuelta de la esquina había una entrada de metro (en unas 4 paradas se llega al centro), y por supuesto, taxis en la puerta. Aunque el hotel dispone de garaje, en la calle se aparca sin problemas (aunque es zona de O.R.A)
DATOS:
| Estrellas: | 4 |
| Dirección: | Av 5 De Outubro 301-319 1600-035 Lisboa |
| Teléfono: | +351(210)043000 |
| Fax: | +351(210)04333 |
Web: Página web
Parador Conde de Gondomar (Baiona, Galicia)
Fortaleza amurallada convertida en Parador
Ubicado dentro de un recinto amurallado de Monterreal en Baiona en el que se disponen varias construcciones del siglo XV, se encuentra el Parador de Turismo Conde de Gondomar, un lugar tranquilo que goza de excelentes vistas de toda la bahía.
Equipado con las más modernas tecnologías, sauna, gimnasio y piscina, no pierde su singularidad ya que los principales elementos decorativos del parador son la piedra y la madera tallada. Amplitud en todas sus estancias y posibilidad de realizar ceremonias y eventos, o simplemente pasear por el recinto exterior y jardines son un deleite para el visitante.
Habitación:
El Parador se encuentra ubicado en una fortificación amurallada del Siglo XV-XVI, el castillo de Montereal, sobre el mar y flanqueado por un hermoso bosque de pinos; por lo que las vistas son inmejorables sobre la ría, y hasta se alcanzan a ver las Islas Cíes.
Sus habitaciones son muy amplias, con mobiliario tipo señorial, camas con dosel, suelos de madera, lámparas con varios brazos... y equipadas con minibar, secador de pelo, caja fuerte, calefacción y aire acondicionado, acceso a internet, y varios canales de TV satélite. Dispone de camas de 105 cm para habitaciones dobles de dos camas, y también de carta de almohadas.
Hay habitaciones adaptadas para minusválidos, y también para fumadores/no fumadores.
Instalaciones generales del hotel:
El edificio está compuesto por varios cuerpos comprendidos entre las tres antiguas torres almenadas que servían para la defensa de la ría frente a los ataques corsarios y del pirata Drake; posteriormente se fue convirtiendo en zona de residencia de los diferentes gobernadores militares de la época (entre ellos el Conde Gondomar), y a mediados de 1960 el arquitecto Jesús Valverde realizó su remodelación y acondicionamiento para ser ahora un parador de turismo. Las murallas que rodean todo el recinto datan del siglo II ac, y en su interior existen varias construcciones, entre ellas el Parador.
El edificio está compuesto por varios cuerpos comprendidos entre las tres antiguas torres almenadas que servían para la defensa de la ría frente a los ataques corsarios y del pirata Drake; posteriormente se fue convirtiendo en zona de residencia de los diferentes gobernadores militares de la época (entre ellos el Conde Gondomar), y a mediados de 1960 el arquitecto Jesús Valverde realizó su remodelación y acondicionamiento para ser ahora un parador de turismo. Las murallas que rodean todo el recinto datan del siglo II ac, y en su interior existen varias construcciones, entre ellas el Parador.
El bar, y los salones poseen techos artesonados o de piedra, manteniendo la construcción de la época, la decoración consta de blasones, armaduras, y destacan la ebanistería y las sillerías castellanas.
En la recepción encontraremos una inmensa escalera de piedra, y desde allí se accede a un patio interior. Este parador está equipado con gimnasio, sauna, piscina exterior, y zona de juegos infantiles; así como con las nuevas tecnologías, tv por cable y wifi, ser un edificio del siglo XV no está reñido con la modernidad y funcionalidad de nuestros tiempos.
Tiene sala de exposiciones y conferencias. Dentro del recinto amurallado existe una pequeña iglesia, ideal para celebrar la ceremonia religiosa de boda, y luego celebrar el banquete en el Parador.
Ubicación y Alrededores:
El parador está ubicado en la fortaleza amurallada, por lo que es un lugar ideal para el descanso, alejado del bullicio y del tráfico, pero se puede ir a pie al centro neurálgico de Baiona, donde encontraremos todo tipo de cafeterías, bares, restaurantes y tienda, así como transporte público.
La fortaleza puede visitarse cualquier día del año (previa entrada de pago), podemos dar un paseo por los edificios, murallas y jardines del entorno, y entrar al parador a tomarnos algo en la cafetería.
En la bahía podemos contemplar una reproducción de la carabela Pinta, que llegó a estas aguas dando cuenta del descubrimiento de América a los Reyes Católicos.
DATOS:
| Cadena de hoteles: | Paradores |
| Estrellas: | 4 |
| Dirección: | Monterreal 36300 Baiona |
| Teléfono: | +34(986)355000 |
| Fax: | +34(986)355076 |
Hotel Meliá Fernán González (Burgos)
Excelente ubicación
He estado en este hotel varias veces, por su buena ubicación (muy cercana a la estación de autobús, y a 5 minutos a pie del centro histórico, pero en una zona muy tranquila). Creo tiene muy buena relación calidad-precio, pues nunca ha superado los 60€/noche la habitación doble.
Habitación:
El hotel dispone de 64 habitaciones dobles y 20 individuales. Como se puede ver en la foto de la habitación, es bastante amplia (en ese caso pedí cama matrimonial), muy limpia y en perfectas condiciones. El mobiliario, imitando antiguo, tipo colonial, con decapados, dispone de armario empotrado, escritorio, y una mesita baja con dos butacas. En otras ocasiones, la habitación disponía de una terraza cubierta con una pequeña mesita y dos butaquitas, ideal para desayunar con vistas a la Catedral (de lejos) y paseo fluvial, aunque la calle en la que se ubica el hotel no tiene grandes vistas. Está equipada con minibar, tv con antena parabólica, y aire acondicionado con termostato regulable en cada habitación. El cuarto de baño, también amplio, con bañera (en algunos casos de hidromasaje).
Instalaciones generales del hotel:
La arquitectura es la de un edificio de varias plantas, tipo tradicional, pero la decoración de las zonas comunes es de tipo antiguo, contrastado con elementos modernos. El bar es un espacio amplio, unido a la recepción (al fondo), con paredes de color rojo intenso, enormes butacones, grandes cuadros con pesados marcos, pero contrasta con un lucernario moderno en la cubierta, con cristales de todo tipo de colores. Dispone de garaje, la zona es de ORA, y también hay un parking público en la calle posterior (Plaza de Vega).
Comidas y Bebidas:
No puedo opinar sobre el restaurante, porque sólo he dormido en este hotel, pero en alguna ocasión he visto banquetes y comuniones. El restaurante se encuentra en la planta sótano. Hay buffet de desayuno y restaurante a la carta.
Ubicación y Alrededores:
El hotel se encuentra justo enfrente del casco antiguo de Burgos, por lo que se puede ir a pie. Nada más cruzar el puente sobre el río encontraremos la Catedral, la zona de comercios y bancos peatonal, y los típicos restaurantes del casco viejo, lugares de tapeo, así como la zona denominada "Las Llanas", que está llena de pubs para salir por la noche.
DATOS:
Web: Página web
He estado en este hotel varias veces, por su buena ubicación (muy cercana a la estación de autobús, y a 5 minutos a pie del centro histórico, pero en una zona muy tranquila). Creo tiene muy buena relación calidad-precio, pues nunca ha superado los 60€/noche la habitación doble.
Habitación:
El hotel dispone de 64 habitaciones dobles y 20 individuales. Como se puede ver en la foto de la habitación, es bastante amplia (en ese caso pedí cama matrimonial), muy limpia y en perfectas condiciones. El mobiliario, imitando antiguo, tipo colonial, con decapados, dispone de armario empotrado, escritorio, y una mesita baja con dos butacas. En otras ocasiones, la habitación disponía de una terraza cubierta con una pequeña mesita y dos butaquitas, ideal para desayunar con vistas a la Catedral (de lejos) y paseo fluvial, aunque la calle en la que se ubica el hotel no tiene grandes vistas. Está equipada con minibar, tv con antena parabólica, y aire acondicionado con termostato regulable en cada habitación. El cuarto de baño, también amplio, con bañera (en algunos casos de hidromasaje).
Instalaciones generales del hotel:
La arquitectura es la de un edificio de varias plantas, tipo tradicional, pero la decoración de las zonas comunes es de tipo antiguo, contrastado con elementos modernos. El bar es un espacio amplio, unido a la recepción (al fondo), con paredes de color rojo intenso, enormes butacones, grandes cuadros con pesados marcos, pero contrasta con un lucernario moderno en la cubierta, con cristales de todo tipo de colores. Dispone de garaje, la zona es de ORA, y también hay un parking público en la calle posterior (Plaza de Vega).
Comidas y Bebidas:
No puedo opinar sobre el restaurante, porque sólo he dormido en este hotel, pero en alguna ocasión he visto banquetes y comuniones. El restaurante se encuentra en la planta sótano. Hay buffet de desayuno y restaurante a la carta.
Ubicación y Alrededores:
El hotel se encuentra justo enfrente del casco antiguo de Burgos, por lo que se puede ir a pie. Nada más cruzar el puente sobre el río encontraremos la Catedral, la zona de comercios y bancos peatonal, y los típicos restaurantes del casco viejo, lugares de tapeo, así como la zona denominada "Las Llanas", que está llena de pubs para salir por la noche.
DATOS:
| Cadena de hoteles: | Melia |
| Estrellas: | 4 |
| Dirección: | Calera, 17 09002 Burgos |
| Teléfono: | +34(947)209441 |
| Fax: | +34(947)274121 |
Las Edades del Hombre en Ponferrada
Un extenso y completo "camino del arte"
La XIV edición de la exposición de Las Edades del Hombre tiene lugar en la localidad berciana de Ponferrada, que podrá verse gratuitamente hasta Noviembre de 2007. Es una oportunidad única para acercarse a esta ciudad y conocer, no sólo la exposición, sino también los monumentos donde se ubica, y los propios de la ciudad, además del peculiar paraje de 'Las Médulas'.
Con el título de 'Yo Camino' hace alegoría al Camino de Santiago, pero en realidad es un auténtico recorrido por el arte sacro y religioso, con piezas que han sido traídas de diversos museos e iglesias de Castilla y León.
El recorrido se hace ameno al combinar los contenidos, las vitrinas, los focos, con audiovisuales, música, sonidos de la naturaleza... el visitante se convierte en peregrino, al integrase en todo este entorno, y va atravesando ocho estancias donde se exponen las 131 piezas de que consta la exposición, como si fuera leyendo un libro de 8 capítulos.
* Seis de las estancias se encuentran en la 'Basílica de la Encina', donde en el primer capítulo (titulado 'Red de Caminos') se pueden contemplar el 'Tapiz de la fe', en lana y seda, que data de 1751, además de arquetas indias y japonesas.
* En el segundo capítulo, 'El Cansancio del Camino', se encuentra un Cristo yacente de piedra, procedente de Béjar, y el 'Cristo de las Maravillas', en madera del siglo XIII, de la propia Basílica de la Encina.
* La pieza más buscada, la lápida fundacional de la Ermita de la Santa Cruz de San Pedro de Montes, del siglo X, está en el tercer capítulo ('Caminos de la Iglesia'). También aquí se puede ver la arqueta relicario de San Genadio, del siglo X.
* El capítulo cuarto ('Palabra compartida') alberga códices y Biblias, y las tallas de madera de los cuatro Evangelistas de la Catedral de León, del siglo XVI.
* Sagrarios, custodias, incensarios y óleos se encuentran en el capítulo cinco ('Encuentros del Camino'), junto a la reproducción del cáliz de Peñalba, que se conserva en el Louvre.
* El capítulo sexto ('Testigos del Camino') ofrece una amplia muestra de tallas del peregrino santiago.
* Y el séptimo ('Camino de Santiago') es un vaije sensorial por el 'Puente de las Estrellas', pasarela que nos traslada hacia el último capítulo, en la Iglesia de San Andrés. En éste podremos ver una pila bautismal románica traída de Burgos y, como piezas destacadas, dos óleos pintados por Bartolomé, del siglo XVII: 'Triunfo de la Fe Eucarística' y 'Triunfo de la Iglesia por la Eucaristía'.
Merece la pena ver esta exposición única e irrepetible, y de paso, conocer Ponferrada y sus alrededores.
Web: Página web
Donde no dormir en Calahorra: Hotel Ciudad de Calahorra
Dónde no dormir en Calahorra: en el hotel Ciudad de Calahorra, un alojamiento de lo más cutre con un servicio pésimo.
Cutre... pero muy cutre!!!!
'Cutre-hotel' en el centro de Calahorra, ideal para moverse a pie, pero de imposible descanso, por los ruidos procedentes del exterior (porque las ventanas/balcón ni ajustan ni aislan) y del interior del hotel (ya que las puertas y tabiques tampoco). Habitación y baño de reducidas dimensiones, mobiliario y decoración muy viejos, aunque las habitaciones limpias. Le hace falta una remodelación, o al menos arreglar lo que no funciona: aire acondicionado, grifos... para mantenerlo en estado semi-aceptable. Es un 2 estrellas, pero eso no exime de que esté en esas condiciones, máxime cuando cobran 73€ por noche y habitación doble.
El servicio del personal del hotel pésimo, que incluso se 'cuelan' en la habitación sin siquiera llamar a la puerta; y la variedad para el desayuno en su cafetería nula.
Habitación:
Raquítica habitación doble, con cama matrimonial de 135 cm (sin pedirla) y nada cómoda, con un amueblamiento del año 'maria castaña': un pesado armario de madera con puerta de espejo que olía a viejo, y un pequeño escritorio sobre el que se situaba el televisor (se veían algunos canales de tv satélite); no hay minibar.
Limpio, eso sí, incluso estrené sábanas, pues tuve que quitarle la etiqueta; la colcha y la manta también del ajuar de la abuela. Vamos, que aunque estaba todo limpio, daba hasta 'repelus' acostarse allí. (Pongo unas fotos de la habitación y el baño).
El suelo de la habitación era cerámico, y el baño... bueno, había que entrar de lado, la puerta abría para afuera (hacia la habitación); una mohosa cortina en la bañera, y el grifo monomando totalmente duro y atascado, no había forma de que saliera agua fría, y la caliente ardía, por lo que prácticamente era imposible darse una ducha; los agujeritos de la alcachofa de la ducha también estaban atascados, y sólo salía un pequeño hilo de agua. Por supuesto, nada de 'botecitos' de gel y demás enseres típicos...
Vistas? si, había una terraza que daba a la fachada principal, pero casi era mejor no tenerla, porque los ruidos eran insoportables; la ventana no ajustaba ni aislaba nada, aunque tenía persiana.
El estado de la habitación deplorable, daban ganas de salir corriendo, y el aire acondicionado brillaba por su ausencia. Bien es cierto, que en la pared sobre la puerta del baño (vaya accesibilidad, te tenías que subir a una silla para alcanzarlo) existía una rejilla que parecía serlo, con un termostato, que evidentemente no funcionaba.
Instalaciones generales del hotel:
La fachada del hotel es la de un edificio normal, de ladrillo caravista, sobre la que está colgado el letrero luminoso de color amarillo chillón que pone 'hotel'. La recepción consitía en un mostrador que separaba el ascensor de subida a las plantas de dormitorios de la cafetería, y una misma persona se encargaba de atender cafetería y recepción, así que paciencia...
Nada de animación, balneario, piscina, gimnasio ni nada semejante. En cuanto a tecnología, habia cartelitos anunciando wifi (pero no lo contrasté).
En cuanto al resto de clientes del hotel... a las 2 de la madrugada llegó un grupo-excursión para alojarse en el hotel, y el escándalo que organizaron por los pasillos hasta que se organizaron en sus habitáculos hizo imposible pegar ojo, porque los tabiques y las puertas deben ser de papel, se oye absolutamente todo, además de que demostraron ser bastante indecorosos y maleducados. La misma operación cuando se fueron a primera hora de la mañana.
En cuanto al personal del hotel, decir que ambas noches se 'colaron' en la habitación, sin siquiera llamar a la puerta, para hacer la habitación sobre las 9-10 de la mañana del fin de semana. Evidentemente, tampoco existía el típico cartelito de 'no molestar' para colgar en la puerta.
A partir de las 12 de la noche, la puerta se cierra, y hay que llamar al timbre para que el conserje abra.
Comidas y Bebidas:
No comí en el restaurante, pero sí desayuné en la cafetería, un café con bollería. A las 11 de la mañana de un sábado únicamente les quedaba una ensaimada. La decoración del lugar no invitaba en absoluto a tomar nada.
Al día siguiente desayuné en un obrador muy agradable que hay en la misma calle, unos metros más adelante en dirección al Ayuntamiento (mucho más recomendable).
Ubicación y Alrededores:
Lo único bueno del hotel, su localización dentro de la ciudad, a escasos metros del Ayuntamiento, por lo que se puede partir de aqui, a pie, para visitar la ciudad o ir de compras por Calahorra.
Lo único bueno del hotel, su localización dentro de la ciudad, a escasos metros del Ayuntamiento, por lo que se puede partir de aqui, a pie, para visitar la ciudad o ir de compras por Calahorra.
En los alrededores había algún pub, pero el ambiente nada aconsejable para mi gusto, y lleno de extranjeros (árabes, moros...).
La mala construcción y aislamiento hacía que fuera imposible conciliar el sueño, por los estrepitosos ruidos que se oían durante toda la noche del fin de semana (coches, acelerones, gritos y conversaciones... ) se oía todo!! También los ruidos de habitaciones contiguas y pasillo.
Un poco más arriba, en la misma calle había una parada de taxis, pero no había ninguno (ni viernes noche ni sábado por la mañana); en la parada un cartel con los números de teléfono (móviles y de casa) de cada taxista, para que les llamaras y te fueran a recoger (si les interesaba la carrera).
DATOS:
| Estrellas: | 2 |
| Dirección: | c/ Maestro Falla, 1 26500 Calahorra |
| Teléfono: | +34(941)147434 |
| Fax: | +34(941)147434 |
Web: Página web
Hotel Velada Burgos (Burgos)
Moderno hotel de estilo noble y señorial
Excelente hotel, ubicado en pleno centro histórico y comercial de Burgos. Lo más destacable, la amplitud en sus estancias. Su decoración moderna y actual contrasta con el estilo señorial del edificio del siglo XVII, lo cual no está reñido con la modernidad, ya que dispone de todas las nuevas tecnologías y equipamientos.
Habitación:
La habitación constaba de una 'junior suite', es decir, por un lado el dormitorio con dos cómodas camas de 105 cm, televisión y armario empotrado; y por otro, una sala de estar, con su escritorio, minibar, un sofá cama de dos plazas, y otra televisión. Ambas estancias estaban independizadas, con puertas, y la zona del cuarto de baño, que quedaba en el medio de ambas.
Todo muy amplio, limpio e impecable. El mobiliario y decoración de estilo moderno, en maderas decapadas y bengué, contrastando con alguna de sus paredes de ladrillo visto. Dispone de calefacción y aire acondicionado con termostato regulable en la habitación. Había dos terrazas-balcón (una en cada estancia) a la fachada principal, zona peatonal e histórico de Burgos.
El cuarto de baño de lo más moderno, con bañera y mampara, grifería termostática, sanitarios de diseño, lavabo con meseta de gres de una sola pieza, y un pequeño armarito que hacía las veces de espejo. El servicio de habitaciones muy bien, pedimos unos sandwiches para cenar en la habitación, y los trajeron en unos 10 minutos, y este servicio no era caro (unos 4-5€ cada uno).
Instalaciones generales del hotel:
El edificio es del siglo XVII, antigua fábrica de harinas y posteriormente casa de los Condes de Berberana, que aún conserva sus muros, fachada y escudos. Se ha rehabilitado con exquisito gusto para convertirlo en un hotel de estilo señorial, pero muy moderno a su vez. La entrada y recepción son muy amplias, con un largo mostrador a continuación los ascensores con unos sofás enfrente, y al fondo el acceso a los salones de conferencias, el restaurante y la cafetería.
La cafetería, con tenue iluminación, dispone de unas cuantas mesas, tv de plasma, y un área más reservada con una mesa en un rinconcito íntimo. Su decoración moderna contrasta con los muros de piedra.
Equipado con las modernas tecnologías como tv digital, hilo musical, wifi, aire acondicionado, etc. Dispone de 2 suites adaptadas para minusválidos.
Sólo desayuné en el restaurante, pero habia un amplio buffet con todo tipo de bollería, frutas, cereales, embutidos... y de bebidas varios tipos de zumos, café, té... todo estaba riquísimo ;) Abren a las 7.30h para los desayunos. En cuanto al servicio muy atento, pues nos dieron la opción de coger sólo una pieza de bollería o tostada y nos cobrarían desyuno continental, o la opción de coger todo lo que nos apeteciera y cobrarían el buffet.
La carta del servicio de habitaciones no es muy amplia, unas cuantas variedades de sandwiches, macedonia de frutas, surtido de embutidos... pero los precios no eran escandalosos.
La carta de su restaurante- 'Los Blasones' -es de una gastronomía vanguardista, aunque utilizando ingredientes tradicionales; el precio algo elevado.
Ubicación y Alrededores:
En el mismo centro histórico de Burgos, en zona peatonal (lo que dificulta el acceso al hotel, aunque se puede pasar por la calles peatonales en coche, ya que dispone de parking propio). Se ubica en la zona de tiendas y comercial de la ciudad, donde también hay multitud de restaurantes, la zona de la catedral, etc, pero al mismo tiempo, la calle es muy tranquila y no se oía un ruido. La zona de copas también está muy cerquita, a pie.
DATOS:
| Estrellas: | 4 |
| Dirección: | C/ Fernán González 6-10 09003 Burgos |
| Teléfono: | +34(947)257680 |
| Fax: | +34(947)257681 |
Excursión a los Monasterios de Meteora (Grecia)
Estuve de vacaciones en Grecia en el año 2003, y gracias a mi 'diario de viajes' puedo recordar y comentaros algo sobre la visita a los Monasterios de Meteora. Para mí, fue lo más bonito y espectacular de todo el viaje, junto con las islas (la verdad es que el resto del país me horrorizó, con tanta ruina).

La excursión hacia los Monasterios partía de la ciudad de Kalambaka, donde habíamos pernoctado la noche anterior. Salimos en bus a primera hora de la mañana, haciendo un alto en el camino para ver las impresionantes rocas de más de 400 metros de altura que se elevan sobre el valle de Tesalia, son de color grisáceo; en ellas hay varias cuevas, y están coronadas por los monasterios.

Nos contaron el origen y formación de estas montañas: en épocas prehistóricas el mar cubría todo este valle y con el transcurso de los años el nivel del mar fue bajando y retirándose; las rocas son producto del depósito de sedimentos, junto con la acción de la erosión.
A lo lejos, vemos que una de estas rocas está cubierta de pañuelos rojos. El significado proviene de una tradición: las mujeres griegas tejen los deseos del próximo año en esos pañuelos de color rojo, y los hombres los llevan escalando hacia una capilla que hay en este lugar.
La infernal subida merece la pena
Proseguimos hacia el Monasterio 'Gran Meteoro', que es el más grande de todos. Antiguamente, había 24 monasterios, pero hoy sólo se conservan 6 de ellos. Los monjes, que aún perduran y vimos por el interior del monasterio durante la visita, ataviados con curiosos trajes, no pertenecen a ninguna orden religiosa, cada monasterio tiene sus propias normas, aunque son ortodoxos.
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El autobús nos deja en una zona de aparcamiento, hay que proseguir a pie por una cuesta muy empinada que se transforma en un sinfín e interminable camino de escalones; llegamos agotados a la cima, donde está la entrada al monasterio (que cuesta 2€).
Es obligatorio que las mujeres lleven una peculiar y falda larga hasta los pies, que nos prestan a la entrada.
La construcción de este monasterio estuvo financiada por un duque que había participado en guerras y que rechazaba seguir haciéndolo. Los monjes eran jóvenes 'objetores de conciencia', que emigraban a las montañas huyendo de las guerras; se instalaron en las cuevas como refugio, que consideraban como 'arcas de salvación'; posteriormente la falta de tranquilidad les hizo subir más y acabaron construyendo estos monasterios en las cimas.
Poco a poco fueron agujereando las rocas y colocando maderas hasta llegar a la cumbre, el acceso se hacía a través de escaleras de madera plegables, que retiraban por la noche (no me imagino hacer esta subida tan impresionante con ese tipo de escalera tan endeble de cuerda con peldaños de madera).
El Gran Meteoro fue fundado en 1336 por un monje procedente del Monte Athos. Una vez dentro del Monasterio, hay una plazuela central desde la que se articulan los distintos lugares a visitar: la cocina, el comedor de los monjes con bancos de madera y atril para la oración, un museo con trajes típicos de la época, inscripciones, armas; en el sótano un osario (impresionante ver calaveras y restos humanos de verdad, en un ambiente totalmente oscuro y lúgubre); la consabida tienda de postales y souvenirs Destaca una gran campana, llamada 'Talantón', con la que el abad llamaba a misa.

La capilla es lo más espectacular, ya que se encuentra totalmente llena de frescos que van desde el techo hasta el suelo, ya que como la gente de la época era analfabeta lo plasmaban todo a través de imágenes. Éstos han de leerse como si fuera un libro: de izquierda a derecha y de arriba abajo. En la antesala se representaba todo tipo de sufrimientos humanos, y sólo están representados hombres, a excepción de una mujer sin atributos, que era una 'prostituta reconvertida'. Estas imágenes de sufrimiento hacían pensar en dejar lo terrenal y material, y acceder -mediante un escalón- a la iglesia propiamente dicha, hacia lo divino y espiritual.

Una vez en la Iglesia, en la cúpula está pintada la imagen de Dios, y de forma circular en franjas hacia abajo se van representando varios sucesos de la vida de Cristo. En el penúltimo círculo se representan los apóstoles, y por último se llega al suelo (los hombres).
El altar está oculto mediante una construcción de madera torneada (en la que están representadas las iconografías de Jesús, la Virgen, San Juan y la Santísima Trinidad), con una puerta central por donde entraba el abad a celebrar la eucaristía, con unas cortinillas que lo ocultaban. El significado de ésto era la fe total, suprimiendo la tentación de los sentidos.

Con ello, finalizamos la excursión a los monasterios de Meteora, que me pareció de lo más interesante, espectacular y curioso de todo el viaje que realicé a Grecia. La subida mereció la pena :)
| HORARIO: -Verano: 9-13h y 15.20-18h -Invierno: 9-13h y 15-17h Cerrado martes y miércoles. ENTRADA: 2€ | |
| Dirección: | Kalambaka - Kastraki Kalambaka |
| Teléfono: | +30(4320)22649 |
| Web: | Página web |
Excursion al Parque Nacional de Tierra de Fuego
El Parque Nacional de Tierra de Fuego fue creado en 1960 y se encuentra ubicado a 11 km de la ciudad de Ushuaia por la Ruta Nacional 3. Tiene una superficie de 63.000 hectáreas y en él se pueden hacer varias rutas, existen senderos señalizados.
Sus principales atractivos a visitar son:
-Bosques: predominan dos tipos: el de lenga y el de guindo, con un sotobosque abierto sobre todo de musgos y helechos.
-Turbales: espacios muy húmedos, anegados, donde crecen musgos sphagnum. Se localizan en Laguna Negra, Lapataia y el Río Pipo. En los bordes del turbal pueden encontrarse juncales.
-Las dos bahías: Lapataia y Ensenada, en la zona costera, donde habitan animales como albatros de ceja negra (de más de 2 metros de envergadura), cóndores, pájaro carpintero patagónico, cormoranes, nutria marina, guanacos, zorros colorados, etc
-Castoreras: los grandes diques construidos por castores, que están provocando gran impacto ambiental.
-Canal de Beagle: lo que la da la originalidad a este Parque Nacional es que es el único con costa marina, ya que está bañado en su límite meridional por el Canal de Beagle. Se pueden contratar paseos en barco por el canal.
-Es el punto final de la carretera Panamericana, Nacional 3, que empieza en Alaska y recorre todo el continente americano de norte a sur, con una longitud de casi 18.000km.
La mejor forma de visitar el parque es con una visita organizada, ya que es enorme (63.000 hectáreas), y abarca una franja de 6 km a lo largo del Canal de Beagle; colinda con la frontera chilena. Presenta el típico paisaje glaciar, con profundos valles ocupados por ríos y lagos y turberas, contrastando con cadenas montañosas y la formación de bahías. Hay varios senderos señalizados, y en el mismo parque se puede conseguir un mapa.
Una de las cosas que más llama la atención son los castores, y sobre todo sus impresionantes castoreras. Estos animales no son oriundos de aquí, pero los introdujeron en el parque para criarlos, por el valor de su piel, y ahora han hecho verdaderos estragos medio ambientales, al talar árboles para construir sus moradas, además de que los enormes diques bloquean los ríos, desviando su curso, lo cual causa anegaciones en otros lugares.
En cuanto a la flora, todo el parque tiene especies vegetales autóctonas y características, es inmensa su variedad, tanto de árboles como de arbustos. Pero recuerdo especialmente el arbusto del calafate, con pequeñas bayas rojizas con las que se elaboran todo tipo de dulces y mermeladas; hay una leyenda que cuenta que el que come calafate volverá a estas tierras.
Una de las mejores excursiones del parque es el recorrido en barco por la Bahía Escondida hasta Isla Redonda, una reserva natural privada. El amable señor Carlos Delorenzo tiene una cabaña en la isla donde los visitantes pueden calentarse las manos en una cocina de leña. Senderos señalizados circunvalan la isla y desde la cima de una pequeña colina se aprecia una fantástica vista del canal.
El parque cuenta con unas cuantas zonas de campamento, un pequeño mercado y un restaurante cerca del lago Roca.
Una de las mejores formas de visitar el parque nacional es en el Tren del Fin del Mundo, que se coge a 8km de Ushuaia y cuesta 20 pesos. Éste se construyó específicamente para el turismo y sigue la ruta que tomaban los prisioneros enviados a talar árboles a las montañas. El tren sale de la estación del fin del mundo, al lado del río Pipo; allí se pueden recuperar fuerzas en un pequeño café, con humeantes tazas de café, chocolate caliente empanadas, sándwiches, pasteles y en la pequeña tienda se pueden adquirir postales y recuerdos. Detrás de la estación hay un pequeño edificio que alberga varios talleres y una gran exposición de fotografías históricas.
Los vagones de madera, rojos, azules y verdes, tienen calefacción y grandes ventanas, y la locomotora de vapor circula por una vía estrecha que sube por las montañas, mientras una locución en varios idiomas va explicando el paisaje. El Parque conserva las típicas especies del bosque andino patagónico (arbustos, hayas, ñires, barba de indio y flores). A mitad de trayecto hace una parada de 10 minutos en la cascada de La Macarena. Al lado de ella, hay una réplica de una casa de los indios yámanes (parece la típica tienda india del oeste), que vivían hacía mas de 6.000 años en la región. En Bahía Lapataia se encuentran restos arqueológicos, montículos con restos de bivalbos de hace más de 1.700 años, producto de la alimentación de estos indios.
El trayecto en tren dura una hora aproximadamente, y termina en la entrada del parque nacional. Un corto sendero lleva desde la estación a la garita del guardaparques, en bahía Lapataia, donde si queréis os pondrán el sello de tierra de Fuego; no sirve para nada en las fronteras, pero es un recuerdo del fin del mundo. Allí se puede alquilar una lancha para hacer una excursión por la bahía.
El tren vuelve a su punto de partida 4 veces al día, por lo que se puede coger uno de los últimos de la tarde para regresar, aunque es mejor comprar el billete por anticipado de ida y vuelta.
DATOS:
| Dirección: | San Martín 1.395 9410 Ushuaia |
| Teléfono: | +54(2901)421315 |
| Web: | Página web |
Reseña del Hotel Esturión (Iguazú, Argentina)
Estuve alojada en el Hotel Esturión en Noviembre de 2005, 2 noches. El hotel venía incluido en nuestro programa de viaje, que fue un circuito por toda Argentina. Aquí iniciamos el circuito, y la verdad es que me había hecho otra idea, pues el hotel no es para tanto, a juzgar por su página oficial en la que parece todo muy chulo, incluso lujoso, en la realidad no tuve esa apreciación.
Nuestra habitación, doble, era amplia (bueno, tampoco para tirar cohetes, pero de un tamaño normal y razonable), con dos camas, pero viendo las fotos que tienen en la web oficial del hotel, no se parecía en nada la verdad. Su apariencia general era un poco cutre, al tener un mobiliario un tanto desfasado, con cabeceros tipo mimbre trenzado, un armario empotrado, tv y minibar. La cama sí que era cómoda, con colchón durito, de los que a mí me gustan, aunque después del interminable viaje León-Barajas-Buenos Aires-Iguazú creo que habría dormido hasta de pie, jeje. Eso sí, la limpieza impecable. El cuarto de baño, corriente, con sus piezas básicas y bañera, con cortina, y algún sobrecito de gel y demás. Las habitaciones disponen de aire acondicionado, prácticamente obligado, porque vaya bochorno hacía, pero la instalación un tanto obsoleta.
Teníamos una terraza (no tan limpia) con un par de sillas de estas de plástico algo ennegrecidas, y un macetero en el que había alguna planta chuchurrida, en el que curiosamente había anidado una paloma y tenía allí a sus polluelos. Nuestra habitación daba a la parte posterior del hotel, por lo que teníamos vistas muy bonitas a la vegetación y al Río Iguazú, aunque ese año había llovido mucho y a causa de las riadas venía con agua de color chocolate. Por tanto, las habitaciones muy tranquilas y sin ningún ruido (tampoco de tráfico pues el hotel está algo apartado de la ciudad).
En cuanto al edificio, tenía 2 o 3 alturas, de construcción tradicional con fachada enfoscada en color blanco. Las zonas comunes sí que parecían un tanto más agradables y mejor conservadas, utilizando madera oscura en los techos y en la decoración, y la recepción con espacios abiertos, donde nos atendieron bien, con amabilidad, y nos dieron indicaciones sobre cómo ir a ver el orquidiario y las Minas de Wanda (excursiones que no teníamos concertadas en el paquete).
Los restaurantes no los probé, ni tampoco el servicio de habitaciones. Únicamente desayuné en el hotel, era tipo buffet, en el que había bastante variedad de alimentos: distintos zumos, café y té, bollería, tostadas, diferentes tipos de pan, huevos y revueltos, embutidos, frutas tropicales todo en perfecto estado y muy rico. El hotel dispone de una piscina exterior con hamacas, donde hay también un bar-cafetería, donde se puede tomar algún sándwich, bebidas y helados. Según la web también tiene cancha de tenis, pero yo no la vi.
No disponía de ordenadores públicos ni conexión a Internet, cosa que después ví que era algo básico y gratuito en el resto de hoteles en los que estuve en el país.
En cuanto a la ubicación, el hotel está en un lugar tranquilo, a las afueras del centro de la ciudad, donde no hay nada de tráfico ni trasiego de gente, en una calle bastante solitaria. Pero se puede ir a pie al centro de la ciudad, que está simplemente bajando una calle, un tanto larga, eso sí, a unos 10-15 minutos andando. Puerto Iguazú me pareció algo cutre, el centro es una calle (carretera) principal en la que hay algún restaurante y comercio, pero nada interesante ni típico para comprar; las tiendas son más bien para subsistencia de sus habitantes.
Vamos, que el pueblo no tiene nada especial, simplemente es el punto de partida para la excursión al principal atractivo turístico: las Cataratas de Iguazú. También se puede ver un orquidiario, en el mismo pueblo (aunque cuesta encontrarlo), al que se puede ir a pie; y hacer una excursión de medio día de duración a las minas de Wanda, donde se ven las geodas a flor de tierra.
En la puerta del hotel hay una pequeña caseta de alquiler de 'remises' con precios bastante económicos (mucho más que si se elige una excursión organizada del hotel), donde contratamos el servicio de 'taxi particular', acordando el precio anticipadamente por horas, que nos llevó a Wanda (allí espera y luego te trae de regreso al hotel). El taxista superamable, nos hizo de guía turístico, explicándonos las cosas que veíamos por el camino, incluso paró en una plantación de mate y nos explicó sus particularidades.
DATOS:
| Estrellas: | 4 |
| Dirección: | Av. Tres Fronteras, 650 3370 Puerto Iguazú |
| Teléfono: | +54(3757)420100 |
| Fax: | +54(3757)421468 |
Web: Página web
Excursion al Glaciar Perito Moreno
Estuve visitando esta increíble maravilla natural en Noviembre de 2005, fecha en la que realicé un circuito por la Patagonia argentina, que me encantó.
El Glaciar Perito Moreno forma parte del Parque Nacional de los Glaciares, que a su vez constituyen el Campo de Hielo Patagónico, una de las mayores reservas de agua dulce del planeta.
Situado a 80 km de la ciudad de El Calafate, tiene un frente de 5 km de anchura, una altura de 60 metros sobre el nivel del Lago Argentino, y una longitud de 30 km. Su superficie total es de 275 km2. Se le considera la octava maravilla del mundo.
Una inmensa mole de hielo
La excursión al Parque Nacional de Los Glaciares tiene como punto de partida la ciudad de El Calafate, donde están todos los hoteles para pernoctar. El pueblo tiene un encanto especial, con sus casas tipo cabañas, todas de madera con tejados de pizarra negra, al estilo suizo. La calle principal es la Avenida del Libertador, que tiene una alameda en el centro, y está llena de restaurantes que ofrecen todo tipo de comidas: italiana, fondues, parrilladas así como tiendas, tanto de artesanías como de moda, con escaparates y modo de exposición muy cuidados, y precios bastante elevados (diría que de lo más caro que vi en el país).
La excursión la teníamos ya concertada dentro del circuito. Partimos en grupo, a primera hora de la mañana del hotel en autobús, para hacer unos 80 km hasta llegar al parque del glaciar Perito Moreno. Durante el recorrido, por una carretera llena de curvas (tardamos unas 2 horas), íbamos bordeando el lago Argentino (el más grande del país), precioso, cuyas aguas son de color verdoso (el guía nos explicó que es debido a los minerales suspendidos en el agua). El paisaje era precioso, la precordillera andina al fondo, a la derecha de la carretera la vegetación (los árboles típicos de esta zona son ñires y lengas) y a la izquierda el gran lago; además hacía un día espléndido y muy soleado.
Antes de llegar al parque, hicimos una parada para poder contemplar el Perito en toda su extensión. Es curioso, porque aparece de repente tras dar la vuelta a una curva, que ya han bautizado con el nombre de 'La Curva de los Suspiros', y donde hay un mirador donde para todo el mundo a hacer fotos. El glaciar aparece como una gran lengua de hielo con cadenas montañosas a ambos lados, y desembocando en el lago. Desde el mirador se obtiene una vista panorámica, se ve muy grande, pero no tanto como después cuando nos acercamos.
Tras las fotos de rigor, proseguimos el viaje en bus (aún quedaba una media hora de recorrido, en la que ya no lo perdimos de vista) y entramos al parque (cuesta 30 pesos, unos 4,75€), donde pasaríamos el día. A la entrada hay un área de servicios, una pequeña tienda abarrotada de gente donde nos recomendaron compráramos un bollo de pan y algo de embutido para hacernos un improvisado bocata para comer, pues sólo hay un restaurante que se colapsa, y perderíamos varias horas si pretendíamos comer allí; además éste se encuentra a la entrada y no era cuestión de volver allí si estábamos al otro extremo del parque...
Bueno, una vez equipadas con víveres, iniciamos el recorrido por los senderos y pasarelas con barandas de madera. La verdad es que al principio te pones a andar, y no ves nada, más que la vegetación típica: los bosques de lengas, ñires (que tienen troncos retorcidos), coihues, y otros arbustos bajos como calafates o notros hasta que de repente aparece! y te quedas estupefacto viendo tal mole blanca.
Hay un primer mirador donde todo el mundo se apresura a sacar fotos (y donde hay un fotógrafo profesional que te hace la típica foto que recoges a la salida del parque por 10 dólares), pero no hay que apresurarse porque a medida que vas caminando se va viendo desde distintos ángulos, perspectivas y alturas, y no paras de hacer 'clic'.
La ruta comienza en lo alto del glaciar, así que es cuesta abajo, inicialmente los caminos son en rampa, para transformarse luego -con mucha mayor pendiente- en escaleras (infinitas!!! Y me acordé de todos los santos al subirlas!!). A medida que vas bajando la vegetación se va haciendo mucho más espesa. Hay varios miradores a lo largo del recorrido. Resulta muy chocante escuchar los crujidos cuando algún trozo de hilo se rompe y cae al lago; es algo realmente impresionante, y todo el mundo se pone a buscar con la mirada a ver de qué parte cae.
También me sorprendió muchísimo el clima. Yo me pensaba que con semejante mole de hielo tendría que hacer un frío horrible, y casi me achicharro del calor que pasé, no sé cómo en vez de derretirse avanza cada año unos centímetros. Imagináos el invierno tan duro que debe hacer allí para conservar todo ese hielo, e incluso crecer, a pesar de los días de sol y calor asfixiante como el que pasé aquel día.
Navegando por el Lago de los Témpanos
Después de hacer el recorrido por las pasarelas, fuimos hacia el embarcadero, donde cogimos un barquito (en grupos) para navegar por el lago, y ver toda la magnitud desde otro ángulo, prácticamente debajo del glaciar. (El precio no está incluido en la entrada, pero no lo recuerdo) Uff!! Desde allí sí que se ve inmenso!!
Con una altura equivalente a 8 pisos de altura, todo ese bloque de hielo coronado por picos totalmente irregulares que adquieren formas, y si dejas volar la imaginación te parecerán animales o cualquier otra cosa (al igual que se hace con las estrellas). Estas crestas adquieren una diversidad de tonos azulados increíble, debidos a la acción del agua que corre por el interior del hielo, y por el efecto de la reflexión de la luz. Es impresionante también desde el barco, oír los estrépitos de las roturas y ver caer y hundirse los témpanos de hielo sobre el agua salpicando para emerger de nuevo flotando; parece que van a hundir el barco (no os asustéis que no se acercan demasiado, precisamente por ese motivo, jeje).
En el trayecto de aproximación al glaciar desde el embarcadero se pasa por el llamado 'lago de témpanos de hielo', que son los fragmentos que se van desprendiendo del glaciar, de diversos tamaños y formas que el barco va sorteando (algunos son verdaderos icebergs). Esta excursión en barco os la recomiendo al 100%, es inolvidable.
Bueno, también se puede hacer un mini trekking con grampones por el hielo, pero yo no tuve tiempo para más. Sniff!
En resumen, me pareció un lugar espectacular e increíble, muy curioso, digno de ver y visita obligada si vas a Argentina porque merece la pena. Con razón ha sido declarada una de las ocho maravillas del mundo y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
DATOS:
DATOS:
| Dirección: | Parque Nacional de los Glaciares El Calafate |
| Teléfono: | +54(290)2491005 |
| Web: | Página web |
Tranvía 28 (Lisboa, Portugal)
Tiene su encanto, pero informándose primero
El tranvía n 28 de Lisboa es una atracción turística en sí misma; es un vagón pequeñito, de color rojo, con asientos, paredes y techo de madera entablillada, al estilo antiguo. une la zona del Bairro Alto con el Castillo de San Jorge.
Así, en su recorrido de unos 8 kilómetros, pasa por el barrio de Alfama, La Catedral de Lisboa, el Castillo de San Jorge, donde vuelve a bajar y pasa por la Rua da Conçençao, cerca de la Praça do Comerço, Chiado y el Bairro Alto, pasando por las zonas más importantes y características de la ciudad.
Al tranvía lo llaman 'el eléctrico', y la línea 28 es la más famosa y turística pues hace un recorrido por el empinado y empedrado casco histórico del barrio de la Alfama, teniendo paradas en los principales lugares de interés turístico: en los miradores Das Portas do Sol y de Santa Luzia, en la iglesia de Santa Graça, en San Vicente de Fora, en el castillo de San Jorge y en la Sé (catedral).
El inicio de la línea está en la plaza Martín Moniz, en pleno centro de la capital, a la que se puede acceder en metro o bus urbano; los billetes se compran en el punto de venta de la Plaza Figueira (creo que el precio es sobre 1,50€, aunque yo no pagué pues viajaba con la tarjeta 'Lisboa Card', que por 30€ incluye todos los viajes en tranvía, bus, metro, elevadores... por un período de 2 días, con visitas gratis o descuentos en las entradas a algunos monumentos y museos; realmente esa compra fue una tontería, porque no se amortiza, y al final los monumentos principales no están incluidos, por lo que tienes que pagar entrada igualmente). También hay bonos de transporte diario mucho más económicos y 'rentables'.
En realidad si hay algo que el tranvía 28 no es, es un medio de transporte para los habitantes de la ciudad, y os cuento por qué:
La primera vez que intenté coger el tranvía fue en la parada que hay frente a la puerta de la Catedral, a la que llegué a pie dando un paseo. Lisboa es una ciudad totalmente en cuesta, y de la catedral quería subir a visitar el Castillo de San Jorge, pero ya era tarde, y entre el cansancio, las calles tan empinadas, la distancia, y el atractivo del tranvía, decidí hacer el trayecto en tan peculiar modo de transporte.
Bueno, era el puente de Mayo, y aquello estaba lleno de turistas (especialmente españoles); no os exagero pero estuve en la parada más de 2 horas de reloj, y al final me tuve que ir andando (ya de vuelta al hotel, claro), pues la frecuencia del tranvía es cada 40 minutos (aunque venían 4 o 5 seguidos cada vez) pero llegaban siempre totalmente abarrotados de gente, y ni siquiera paraban. Así que me quedé sin ver el castillo ese día, y al día siguiente aprendí la lección y lo cogí en el punto de salida (tomad nota). Claro, que al castillo sólo se puede acceder en taxi, en el tranvía 28 y en un mini-bus, ya que está a gran altura sobre la ciudad y las calles tan empinadas y estrechas no permiten subir de otro modo (salvo a pie, claro).
Otro punto a tener en cuenta es que el tranvía tiene un principio y un fin, es decir, no es un recorrido circular. Cuando bajé del castillo me dí cuenta de que no estaba en la céntrica plaza de partida, sino al otro extremo de Lisboa!!, así que tuve que coger otro tranvía para llegar al centro (éste ya sin agobios ni ningún tipo de problema).
De cualquier forma, es una experiencia usar este medio de transporte en pleno siglo XXI, parece que retrocedes en el tiempo. Y tiene su encanto el ir viendo con las ventanillas abiertas y el aire dándote en la cara este barrio característico, con esas callejuelas tan estrechas y serpenteantes en cuesta, que parece que el tranvía no va a poder subir con tanto peso. Pero hay que informarse bien primero, porque lo que parece algo tan sencillo como subirse a un tranvía a veces resulta bastante más complicado.
En cuanto a los niños, puede parecer una actividad idónea en la que les parezca divertido pero cuidado que no mueran aplastados por la muchedumbre!
DATOS:
| Dirección: | Companhia Carris de Ferro de Lisboa Rua 1 de Maio, 101 - 103 1300-472 Lisboa |
| Teléfono: | +351(21)3613000 |
| Fax: | +351(21)3613069 |
| Web: | Página web |
Hotel Tres Luces (Vigo)
Buen hotel, y muy bien ubicado
Estuve en este hotel un fin de semana en Julio de 2007, y lo elegí por dos motivos: su ubicación, y su precio (en pleno verano, bastante inferior que otros de su misma categoría). No defraudó, sus instalaciones son buenas y modernas (aunque un enchufe estaba mal), la habitación bastante amplia y estaba limpia, el baño nuevo, el buffet del desayuno correcto, y en pleno centro de la ciudad, para poder ir andando y no mover el coche en esta ciudad donde el tráfico es un caos.
Aunque casi no soy capaz de sacar el coche del parking (y eso que es pequeño) por las reducidas dimensiones del pasillo de maniobra del garaje.
El personal regular... Ya cuando hice la reserva se me quedó colgada la web, y les escribí un mail para ver si les había llegado la reserva o no, que tardaron 2 días en contestar y confirmar. Una vez allí, el personal de recepción bastante seco, tuvimos que esperar unos minutos a que terminaran de hacer "sus cosas" hasta que nos atendieran para asignarnos la habitación.
Pero bueno, un hotel recomendable y acorde con su categoría, la habitación estaba muy bien y la impresión que te da al entrar es agradable.
La Habitación:
La habitación era muy amplia, dos camas king size, armario empotrado de dos hojas, televisión color, aire acondicionado, banco maletero, y mesa de escritorio. Faltaba el minibar. La televisión disponía de Canal satélite digital, y era de éstas que te dan la bienvenida... también podías programarla como despertador.
Sobre el escritorio un libro sobre el turismo de Galicia, y dentro del armario dos mantas.
La llave y la energía eléctrica eran controladas por tarjeta.
El aire acondicionado, la verdad es que no hizo falta, porque el tiempo acompañó, pero yo pasé hasta frío!! No sé por dónde entraba, pero habia un ruidito todo el rato y estaba congelada. No había termostato de temperatura, simplemente apagado y 3 potencias, y el aire se supone que sale por una rejilla en el techo. La calefacción era por radiadores.
La habitación estaba muy limpia, muebles de madera oscura en contraste con las cortinas y edredones en tono granate. Había persiana y no de esas cortinas con parte opaca por dentro que dejan pasar toda la luz en cuanto amanece.
Las vistas desastrosas, un patio interior, amplio y con luz pero muy feo. No me importa, e incluso lo agradezco, porque odio los ruidos, y así no se oía una mosca, aunque la calle no me pareció muy transitada por el tráfico.
El baño grande también, una bañera de 1,70m acrílica, con agua a discreción (no se podía abrir el grifo a tope porque salía disparada la ducha por la presión), lavabo encastrado en una meseta de mármol con espejo, no había bidet, wc sobre el que había una balda de cristal para dejar los potingues, secador de pelo, banqueta, papelera, dos toallas de lavabo y otras dos de ducha, y una cestita con surtido variado de set dental y de afeitado, gorro de ducha, costurero, kleenex, jabones y geles. Buena iluminación (cosa que agradezco mucho), con luz en el techo y en el espejo, con interruptores independientes.
Como anécdota diré que a pesar de haber secador de pelo, yo me llevé el mío, que tiene una potencia considerable (1800W), lo que hacía saltar los plomos a cada momento (había instalación eléctrica independiente en cada habitación, con un cuadro eléctrico detrás de la puerta de entrada). También había una lámpara de pie que no funcionaba, al principio pensamos que estaba la bombilla fundida, pero al enchufar el secador vimos que era el enchufe que estaba mal y producía cortocircuito haciendo saltar la resistencia.
Instalaciones generales del hotel:
La fachada es la de un edificio en altura de varias plantas, realizada en piedra o granito de color claro, con ventanas blancas. La calle está en una cuesta pronunciada, por lo que para acceder hay que subir unas escaleras, y justo debajo de éstas se ubica la cafetería-restaurante. La puerta de entrada es corredera de cristal, pero te esperas que se abra desde el centro, y no es así, se abre hacia uno de los lados, por lo que hasta que te acostumbras casi te das de morros con la puerta mientras esperas a que se abra del todo, jeje.
La recepción es amplia, con el mostrador a la derecha, sobre el que hay planos de la ciudad para coger, y enfrente la escalera para bajar a la cafetería sin tener que salir a la calle. A continuación una zona alfombrada con dos sofás de 3 plazas, alguna butaca, y unas mesitas bajas, como lugar de espera, donde hay diversos folletos turísticos. Al fondo, una puerta que da a un salón donde había algún tipo de celebración o boda. A la derecha los dos ascensores que dan acceso a las habitaciones.
La sensación al entrar es buena, la decoración moderna, y amplitud de espacios.
El personal un tanto pasota. Al llegar casi no nos hiciceon caso, estaban dos empleados mirando unos listados y ni se inmutaron cuando entramos; nos atendieron cuando acabaron de mirar sus cosas. Nos asignaron la habitación y luego otro chico nos acompañó al parking para abrirnos la puerta e indicar el n de plaza de aparcamiento (parece que tienen varios aunque yo aparqué en el que había en la misma puerta).
El parking merece capitulo aparte: mi coche es pequeño, y ya tuve que hacer maniobra en la rampa de bajada, porque no podía girar de una vez. Las plazas muy anchas, pero super cortas, son para meter el coche atravesado, porque si no, se te queda medio coche invadiendo el pasillo, que por cierto es hiper estrecho, y hay que hacer mil maniobras para poder salir porque se choca contra la pared del fondo. El garaje no comunica directamente con el hotel, no hay ascensor, por lo que hay que salir por la rampa y acceder por recepción. Y cuando quieres sacar el coche, te abren con el mando a distancia desde recepción para que bajes, pero una vez que subes con el coche, el pulsador de apertura de la puerta está en mitad de la rampa (y la rampa es muy pronunciada, ya que además del desnivel que hay que bajar para llegar al sótano, hay que contar con el desnivel de la calle en cuesta). Vamos, el parking un caos, pero no queda otro remedio que meterlo allí, porque es zona azul y al ser pleno centro comercial no hay donde aparcar.
El bar del hotel es la cafetería, que está abierta ál público en general también. Se puede acceder tanto por la escalera interior desde recepción, como por la puerta que tiene a nivel de calle. No es muy grande.
El garaje cuesta 7,50€ el día, y la habitación doble con desayuno a 65€ más Iva la noche.
Comidas y Bebidas:
Sólo desayuné en el hotel. Estaba incluido en el precio de la habitación el desayuno buffet (cuesta lo mismo con/sin desayuno), que se sirve en la planta baja, en la cafetería (que es pública, pero tiene un apartado reservado para los clientes, que hace las veces de restaurante también).
El buffet no era para tirar cohetes, pero había lo suficiente: huevos revueltos, bacon, fiambres, quesos variados, tostadas, croisant, yogur, zumos y piezas de fruta. El café con leche era servido por el camarero, en dos jarras que te deja sobre la mesa para que te eches a discreción. El camarero muy amable, quizá daba un trato de excesiva confianza, y se quejaba de no dar a basto a recoger mesas y servir el café porque todo el mundo 'se despertaba a la vez', pero era de los típicos nerviosos que no paran y que en realidad no resuelven demasiado a pesar de tanto paseo.
Como dije, sólo desayuné, pero ví que había un menú del día por 15,50€ compuesto por 4 primeros platos, 4 segundos a elegir, postre, bebida y café.
Ubicación y Alrededores:
El hotel tiene categoría de 3 estrellas, y es de la cadena Sercotel.
Está situado en la C/ Cuba, es una calle pequeñita, tranquila y sin apenas tráfico, pero a la vuelta de la esquina está el Corte Inglés, todas las calles de tiendas, el monumento al trabajo, y a dos manzanas de la C/ Urzáiz, que es el corazón comercial de Vigo.
También una parada de taxis en la puerta del Corte Inglés y paradas de autobús.
La zona de marcha nocturna está a unos 10-15 minutos a pie, por lo que se puede ir andando (lo malo es la vuelta, que es todo cuesta arriba... y vaya cuestas!!! ).
DATOS:
| Cadena de hoteles: | Sercotel |
| Estrellas: | 3 |
| Dirección: | C/ Cuba, 19 36204 Vigo |
| Teléfono: | +34(986)480250 |
| Fax: | +34(986)483327 |
Camping Islas Cíes (Rias Baixas)
Un lugar paradisíaco donde aislarse del mundo
Os voy a hablar sobre el camping de las Islas Cíes. Lo primero que hay que saber es que no se puede ir "porque sí", sino que hay que reservar plaza previamente.
En el puerto de Vigo (donde se adquieren los billetes del ferry) hay una oficina donde se puede hacer la reserva (en horario de 08:30 a 13:30 y de 14:30 a 19:00 horas). También se puede hacer por teléfono: +34(986)438358
Aunque hayamos reservado por teléfono hay que acercarse a esta oficina, ya que es donde nos darán una especie de "visado" o tarjeta de acreditación, necesaria para pernoctar en las islas.
El único acceso posible a las Islas Cíes es por medio de un ferry operado por la Naviera de Ons, que parten desde Vigo, Cangas o Baiona. Conviene también tener reservado el billete, pues las Cíes son un parque natural protegido que tienen un número limitado de visitantes diarios que no puede exceder de las 2.200 personas.
| El ferry de las Islas Cies |
Hay que tener en cuenta también que sólo se puede ir en Semana Santa y durante los meses de verano (Junio a Septiembre). Los horarios de los ferrys son prácticamente a cada hora (para asegurarse lo mejor es consultar la página web de la naviera), siendo el primer viaje a las 10 de la mañana, pero si no se tiene billete es recomendable estar en el puerto con una hora de antelación.
Una vez llegamos a las Cíes y desembarcamos, el camping está a unos 2 km de distancia del embarcadero, por lo que es preferible ir ligeritos de equipaje y llevar sólo lo imprescindible. Hay a disposición de los campistas unos carritos que tienen dos ruedas traseras, pero bastante incómodos de llevar, sobre todo porque aunque el recorrido se realiza a través de un sendero, hay zonas en que está invadido por la arena y las ruedas se encallan (especialmente si llevamos mucho peso).
El recinto del camping se encuentra delimitado por medio del típico cercado realizado con travesaños de madera. A la entrada, hay una pequeña caseta que hace las veces de recepción. Allí hay que entregar la tarjeta identificativa que hemos adquirido previamente. El camping no está parcelado, es una especie de "acampada libre", y tiene capacidad para 800 plazas. Los precios de acampada son bastante más caros que en otros campings: 6,65€ tienda/día, 6,50€ adulto/día, 5,10€ niños 3 a 10 años/día, pero merece la pena pagar este "plus" porque es un entorno inigualable.
De la recepción parte un sendero que divide el área de acampada en dos zonas: la de la derecha es más montañosa y con algo de pendiente, y la de la izquierda más llana y muy próxima a la ría (aunque no hay playa) y a las dunas.
El suelo tiene algo de hierba (no mucha, ya que no hay tierra sino arena), y áreas arboladas que se concentran principalmente al lado izquierdo, junto al mar.
| La zona de acampada |
Este sendero va en pendiente ascendente; si lo seguimos hasta el final (unos 5 minutos) encontraremos un chiringuito (público) con apariencia bastante cutre, en el que se sirven bebidas, helados y comida del día, y a continuación unas escaleras que bajan a la playa de Rodas, la más extensa de la isla, y que ha sido calificada como una de las mejores del mundo (en mi opinión con razón, porque estoy enamorada de esta playa). En las Islas Cíes hay varias playas, pero la de Rodas es la más grande, de arena blanca muy fina, con sus azuladas aguas tan transparentes y limpias que permiten ver el fondo y los peces; eso sí, el agua está congelada!!
Continuando con el equipamiento del camping, éste dispone de una pequeña tienda (abierta de 10.00 a 21.00h) y un restaurante-cafetería, así como dos casetas de aseos y duchas para uso exclusivo de los campistas. Todas las edificaciones que hay en la isla están realizadas en madera. El abastecimiento a las islas se realiza los lunes, por lo que si necesitáis comprar algo no perecedero no lo dejéis para finales de semana, porque puede que se hayan quedado sin existencias. Como anécdota, os diré que el sábado ya no les quedaban helados en el bar.
Los baños son muy amplios y estaban super limpios, hay una persona que se ocupa durante todo el día de su limpieza y desinfección. Hay dos casetas, cada una de ellas con varios servicios, duchas y lavabos, por lo que no hay que esperar. El agua caliente es de pago, así que tendréis que meter una moneda de 50 céntimos en la maquinita de la ducha; como entorno natural y ecológico que es este paraje, dispone de paneles solares para el abastecimiento de energía. Hay una encimera de mármol con varios lavabos y un espejo que cubre toda la pared, y luego los urinarios y duchas en cabinas individuales con puertas.
En la parte inferior se sitúa el bar/salón social del camping, que cuenta con una amplia lista de bebidas y licores, además de refrescos y café. Abre hasta las 2 de la madrugada, y aquí es donde se montan las juerguecillas nocturnas. También dispone de terraza exterior con mesas y sombrillas, y juegos de mesa (parchís, ajedrez, cartas) así como una mesa de billar, un futbolín y una máquina electrónica para jugar a los dardos. Los precios son baratos, por ejemplo una copa 3,50€, una partida de billar 1€.
En cuanto al entorno del camping, se podrían decir muchísimas cosas, pero no quiero extenderme demasiado, porque sería objeto de otra atracción. Se trata de un entorno único e incomparable, declarado "Parque Natural marítimo terrestre de las islas Atlánticas de Galicia". Su principal riqueza es la diversidad de especies vegetales y animales que aquí habitan. Existen diversas sendas señalizadas para hacer eco-turismo, y una caseta de información desde donde parten rutas guiadas gratuitas a determinados horarios; también hay un centro de interpretación, una especie de mini-zoo, un observatorio de aves, y un faro. Todo ello sin olvidar sus magníficas playas rodeadas de dunas, existiendo incluso una de ellas que es nudista.
Para mí es un entorno ideal para olvidarse del estrés y descansar unos días en plena naturaleza, aislándote del resto del mundo, sin ruidos, coches, contaminación, prisas ni teléfonos, sólo disfrutando del entorno, el sol, la playa, el bosque... Claro, que precisamente este entorno de aislamiento resulta algo "precario" para una estancia larga (estimo que un máximo una semana es lo ideal).
Además, como por normativa (y también por imposibilidad física) está prohibido llevar animales domésticos, así como frigoríficos, colchones, televisores, cocinas y demás enseres, el ambiente es todo de gente joven, huyendo de él las típicas familias que suelen ir a los campings de vacaciones todo el verano con la casa a cuestas, el chucho, los críos, etc. y que empiezan a armar escándalo desde que amanece.
Aquí sólo se respira tranquilidad y paz; lo dicho, un entorno inigualable donde perderse unos días. Os lo recomiendo.
DATOS:
| Dirección: | Ría de Vigo Illas Cies 36200 Vigo |
| Teléfono: | +34(986)438358 |
| Fax: | +34(986)227557 |
| Web: | Página web |





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