Archive for noviembre 2009
INDICE: Crucero Pullmantur Estela del Caribe + extensión Palladium
CRUCERO "ESTELA DEL CARIBE", de Pullmantur, realizado en Noviembre de 2009.
Este crucero parte de Santo Domingo (República Dominicana), haciendo escalas en las islas de Santa Lucía, Martinica, Guadalupe, Saint Marteen y Tórtola.
Luego realicé una extensión de 7 días de estancia en el complejo Palladium de Punta Cana.
Luego realicé una extensión de 7 días de estancia en el complejo Palladium de Punta Cana.
ÍNDICE DEL DIARIO DE VIAJE:
El Caribe y las Antillas
Recomendaciones (I): El "Pacific Dream" (ahora llamado "Horizon")
Recomendaciones (II): La Vida a Bordo
Sábado, comienza la aventura: el Viaje
Día 1, Domingo: Navegación
Día 2, Lunes: Santa Lucía
Día 3, Martes: Martinica
Día 4, Miércoles: Guadalupe
Día 5, Jueves: Sint Maarten / Saint Marteen
Día 6, Viernes: Tórtola
Día 7, Sábado: Santo Domingo de Guzmán
Días 8 a 13: El Complejo Palladium Punta Cana
El Cortecito (Punta Cana)
Excursión a Isla Catalina y Altos de Chavón
Excursión a Isla Saona y Palmilla
Día 14, Sábado: Fin del viaje y regreso a casa
09 noviembre 2009
El Caribe y las Antillas
Sin embargo, no todo es sol y playa, el Caribe también tiene su historia, y sus pueblos una cultura que descubrir. Cristóbal Colón navegó por primera vez este mar en 1.492 intentando hallar una ruta a la India, y descubrió las Antillas, que estaban pobladas por grupos de indígenas aborígenes que fueron colonizados. Tras la llegada de los españoles al continente americano, estas islas atrajeron a navegantes y aventureros de diversos países europeos, asentándose en ellas ingleses, franceses y holandeses. Por ello, cada isla presenta una peculiaridad única, con una diversidad étnica y cultural, así como de recursos y modos de vida.
La región insular de las Antillas se divide en:
- Antillas Mayores: Cuba, Jamaica, Puerto Rico y La Española (actual República Dominicana y Haití).
- Antillas Menores: Antigua y Barbuda, Barbados, Dominica, Granada, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Trinidad y Tobago, Islas Vírgenes de Estados Unidos, Guadalupe, Martinica, Saint Marteen, San Bartolomé, Antillas Holandesas o Neerlandesas, Aruba, Anguila, Islas Vírgenes Británicas, Montserrat, y algunos cayos venezolanos.
- Las Bahamas, un archipiélago de 24 islas habitadas, 600 deshabitadas y más de 2.000 peñascos y escollos.
Este crucero parte de Santo Domingo (República Dominicana), haciendo escalas en las islas de Santa Lucía, Martinica, Guadalupe, Saint Marteen y Tórtola.
* El huso horario es de 5 horas menos que en España (en horario de invierno) durante todo el recorrido.
* El Caribe es una región de clima tropical, con temperaturas que no varían mucho en todo el año, con máximas de 30º C en verano y mínimas de 22-23º C en invierno. Sin embargo, hay dos estaciones, marcadas por la pluviosidad: la seca (Diciembre a Abril) y la húmeda (Mayo a Noviembre). En la época de lluvias, éstas están aseguradas, pero suelen ser tormentas tropicales de gran intensidad pero breves. La temporada de huracanes va de Agosto a Octubre.
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08 noviembre 2009
Recomendaciones (I): El Pacific Dream / Horizon
Antes de entrar de lleno en las escalas y en los lugares que visité, me gustaría mencionar algunos aspectos y recomendaciones generales acerca del viaje, el barco y la vida a bordo del Pacific Dream (ahora el Horizon):
EL BARCO HORIZON
Por contra, los buques de Pullmantur no son nuevos, suelen adquirirlos de segunda mano y reformarlos, aunque tienen todas las prestaciones que uno pueda desear. El Horizon data del año 1.990 (reformado en 2.009), pesa casi 47.000 toneladas y tiene una capacidad para 1.828 pasajeros más 620 tripulantes.
Tiene 12 cubiertas: las dos inferiores destinadas a sala de máquinas y cabinas de la tripulación; otras nueve, donde se encuentran los 721 camarotes para alojar al pasaje así como otras prestaciones; y las superiores, donde se hallan las piscinas, jacuzzis y zona de solarium.
El buque es un auténtico hotel flotante, en el que hay ¡de todo!: varios bares y restaurantes (buffet y a la carta), teatro (donde cada noche hay un espectáculo), discoteca, casino, peluquería, sala de masajes (mal llamada "spa"), gimnasio, miniclub, sala de videojuegos, sala de internet con ordenadores, biblioteca, sala de conferencias, sauna, piscinas y jacuzzis al aire libre, y centro médico. Hay un amplísimo programa de animación diario con actividades muy variadas para todos los públicos y edades. Por supuesto, hay mostrador de recepción, 9 ascensores, oficina de excursiones, y tienda de fotografía (con fotógrafo profesional).
El buque tiene también una amplia galería de tiendas "duty free", donde se pueden comprar perfumes, relojes y algunas cosas de bisutería buena, algunas prendas de ropa de marca, licores, tabaco, (por cierto, una auténtica ganga: 2 cartones de Marlboro por 30 USD así que si sois fumadores ¡aprovechad a comprarlo aquí!). Cada día de crucero ponen ciertos artículos en promoción, y las tiendas abren sólo cuando el barco está navegando.
Básicamente hay seis tipos de camarotes: interior superior, exterior (vista obstruida u ojo de buey), exterior superior (un pelín más grande que el exterior a secas), exterior con terraza, junior suite (con o sin terraza) y royal suite (con o sin terraza).
Lógicamente, en función del tipo de cabina está el precio del crucero. A no ser que queráis una junior o royal suite por algún motivo especial, opino que no merece la pena pagar un plus por estar en una u otra cabina. El que sea exterior o interior me parece una tontería ya que por un ojo de buey no ves nada igualmente, y las ventanas tampoco pueden abrirse. Creo que ni siquiera merece la pena pagar por tener terraza, ya que el barco viaja de noche (mientras estás en la cena, viendo el espectáculo o durmiendo), y llega a puerto de día (cuando te vas de excursión), por lo que no se aprovecha nada; además, estos camarotes se encuentran lógicamente en las cubiertas superiores, donde se nota mucho más el movimiento, especialmente si hay mala mar.
Yo siempre he cogido un camarote interior superior (tipo J o I) y ha resultado muy bien, además de económico. Lo que sí hay que tener en cuenta es que, a ser posible, se encuentre en la zona central del barco, ya que si hay marejada lo notaréis mucho menos.
Una observación: desde el año 2008 ya NO hay camarotes para fumadores, ni tampoco se permite fumar en ningún lugar cerrado del barco.
Equipamiento del camarote:
Prácticamente todos los camarotes tienen el mismo equipamiento (salvo las suites): un armario de doble hoja (en el interior se encuentra la caja fuerte), dos camas separadas por una cómoda con cajones, dos literas encima de ellas (que se pliegan sobre la pared en caso de no ser habitación cuádruple), una pequeña zona de recepción con una mesita y una silla, un escritorio con doble cajonera sobre el que se encuentra la televisión. Todos los muebles se encuentran anclados, por seguridad.
El cuarto de baño tiene una ducha bastante grande, wc, un lavabo con amplia encimera, espejo y secador de pelo. Hay también un termostato para regular el aire acondicionado. También hay habitaciones con cama matrimonial, adaptadas para minusválidos y comunicadas.
El cuarto de baño tiene una ducha bastante grande, wc, un lavabo con amplia encimera, espejo y secador de pelo. Hay también un termostato para regular el aire acondicionado. También hay habitaciones con cama matrimonial, adaptadas para minusválidos y comunicadas.
Ah! Los enchufes son de clavija americana, así que no olvidéis llevar un adaptador y una regleta para varios enchufes; y la corriente es a 110 v (todos los aparatos de 220 v funcionan, pero mucho más lentos), así que también se puede llevar un pequeño transformador.
¿Me marearé?
Uno de los "miedos" que sueles tener a la hora de elegir pasar tus ansiadas vacaciones en un macro hotel flotante es si el mareo va a aguártelas. ¡Tranquilos, eso no pasará! El barco va despacito, tiene una velocidad máxima de 21,4 nudos (lo que equivale a 38,5 Km/h).
La verdad es que no me he mareado nunca en el barco, aunque a veces sí se nota el balanceo, especialmente si hay tormenta o el mar está algo picado. No es exactamente un mareo como pueda ser el del coche bajando por un puerto lleno de curvas, sino más bien una sensación como si se te fuera un poco la cabeza, sobre todo cuando bajas a tierra firme y te parece que sigues con ese vaivén de las olas bajo tus pies. En definitiva, nada grave, que haga que no puedas disfrutar de las vacaciones (aunque eso depende de la sensibilidad de cada persona, claro, y del estado del mar).
Ver el INDICE del Diario de Viaje del Crucero
La verdad es que no me he mareado nunca en el barco, aunque a veces sí se nota el balanceo, especialmente si hay tormenta o el mar está algo picado. No es exactamente un mareo como pueda ser el del coche bajando por un puerto lleno de curvas, sino más bien una sensación como si se te fuera un poco la cabeza, sobre todo cuando bajas a tierra firme y te parece que sigues con ese vaivén de las olas bajo tus pies. En definitiva, nada grave, que haga que no puedas disfrutar de las vacaciones (aunque eso depende de la sensibilidad de cada persona, claro, y del estado del mar).
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Recomendaciones (II): La Vida a Bordo
PROCESO DE EMBARQUE Y DESEMBARQUE:
Generalmente los puertos de embarque se encuentran en las capitales. Una vez llegas al puerto, encuentras un montón de personal de Pullmantur; te reciben con un cóctel de frutas mientras esperas la cola para acercarte al mostrador y hacer el checkin en el barco. Para ello has de mostrar el pasaporte y la documentación de tu crucero (tu camarote ya está asignado desde que contrataste el viaje en España).
Te darán una tarjeta con banda magnética, en la que figurarán todos tus datos, que deberás llevar siempre contigo, tanto en el barco como cuando entres o salgas del mismo: ésa será tu acreditación para los próximos 7 días. Ahora ya puedes entrar al buque, donde todo el pasaje te recibirá y serás acompañado por una persona hasta tu camarote, indicándote alguna referencia para que no te pierdas, ya que todos los pasillos son iguales (por ejemplo, los camarotes impares se encuentran a babor, y los pares a estribor).
Tanto al comenzar el crucero como a su finalización hay sendas reuniones; informativas. Al finalizar el crucero, hay que hacer la maleta el día anterior y dejarla (salvo el equipaje de mano) en la puerta del camarote antes de las 3 de la madrugada. De esta forma, el personal las recoge con tiempo y las bajan a puerto, para que no tengas que ocuparte de ellas.
LA VIDA A BORDO:
Asistente de cabina: Cada camarote tiene un asistente personal, encargado de realizar la limpieza del mismo (al menos 2 veces al día), y de atender las peticiones de sus ocupantes. Es algo así como una especie de doncella personal, que se os presentará y pasará de vez en cuando a ver si necesitáis algo. Además, cada día os dejará sobre el escritorio lo que llaman "diario de a bordo", en el que hay una breve reseña de la isla a la que se llega ese día, las actividades diarias del barco y sus horarios, y si hay algún evento especial a bordo.
Animación: Durante todo el día, y especialmente por las noches, hay animación constante. El equipo de animadores se encarga de que no te aburras en ningún momento. Hay actividades variadas, desde demostraciones de doblar servilletas haciendo curiosas formas, o cómo cocinar algunos platos perfectamente decorados, a los shows nocturnos (realmente buenos, con un perfecto vestuario), clases de baile, animación en la discoteca, etc. También hay un miniclub infantil, y actividades para adolescentes.
Fiestas temáticas: En todos los cruceros es un clásico la llamada "cena de gala" (llevad vestimenta adecuada), en la que hay un cóctel donde conoces al capitán. Además, hubo otras tres fiestas, en la que puedes disfrazarte y vestirte para la ocasión durante la cena: fiesta caribeña, fiesta pirata, y fiesta del blanco y negro. Conviene llevar algo de ropa para la ocasión, aunque en las tiendas del barco suelen montar una especie de mercadillos para que puedas adquirir los complementos necesarios.
Otro día, a las 12 de la noche, hacen el Buffet Magnífico, una auténtica exhibición de decoración de todo tipo de platos: esculturas en hielo, mantequilla y frutas, decoraciones con mazapán de colores sobre deliciosas tartas, múltiples panes de distintas formas, canapés, etc. Primeramente se exhiben para que puedas verlos y tomar fotografías (¡se comen con la vista!), y después se procede a la degustación real.
Simulacro: El primer día de crucero es obligatoria la asistencia al simulacro de emergencia. Lo avisan debidamente por los altavoces, y en ese momento, todo el mundo ha de ir a su cabina, ponerse ropa de abrigo y colocarse los chalecos salvavidas, acudiendo lo más rápido posible al punto de reunión asignado. Allí te explican un poco cómo se actuaría en caso de que hubiera que abandonar el barco por alguna emergencia.
Excursiones: El barco cuenta con una oficina de excursiones. Para cada isla que se visita suele haber dos o tres excursiones diferentes, totalmente organizadas por el personal de tierra. Podéis verlas y reservarlas previamente en la web; o directamente en el barco (como mínimo con un día de antelación). En la reunión informativa del primer día a bordo os informarán de todas ellas (lo que se visita y su precio), o también en el mismo mostrador podéis informaros.
Generalmente en lo puertos hay taxis y operadores locales que también te ofrecerán sus excursiones, lo cual te da la opción de hacerlas por tu cuenta. Pero 0j0! Lo único que hay que tener en cuenta es la hora de embarque, no se admiten retrasos, y si falta alguien ¡el barco no espera!, por lo que en el caso de Tórtola, que hay muy poquito tiempo y es una auténtica contrarreloj, os recomiendo contratar esta excursión con la naviera.
Si al finalizar el crucero tenéis una extensión de una semana más en República Dominicana y queréis visitar la ciudad colonial de Santo Domingo, no váis a tener oportunidad de hacerlo, a no ser que os la juguéis y vayáis totalmente por libre, renunciando incluso al transporte al hotel de destino (Leed mi experiencia del último día).
Ver el INDICE del Diario de Viaje del Crucero
Como ya he comentado, el barco navega por la noche (generalmente parte cada día sobre las 18h) y arriba a un nuevo puerto a primera hora de la mañana. No obstante, el primer día de crucero es enteramente de navegación; aunque no lo parezca, ¡ese día se os pasará volando!.
Gastos extras: Absolutamente TODO lo que consumáis en el barco (salvo marcas de bebidas especiales) está incluido en el precio que habéis pagado. Únicamente se pagan aparte servicios de peluquería, estética y masajes, compras en las tiendas, juegos de casino, fotos profesionales (10 USD cada una), internet (90 minutos 20 USD) y contratación de excursiones. La moneda oficial dentro del barco es el dólar americano (en recepción hay oficina de cambio). Estos cargos pueden abonarse en efectivo, pero lo más práctico y cómodo es asociar a vuestra acreditación una tarjeta Visa; de este modo, no tenéis que llevar nunca dinero, sino que se va cargando todo en vuestra cuenta. El último día de crucero os presentarán una factura con todos los gastos para que deis la conformidad, y si no hay contraorden los cargarán directamente en vuestra Visa.
Propinas: En todo el crucero no es necesario llevar dinero consigo, ni dar propinas a nadie ya que en la cuenta final se os cargarán 65 USD por persona, en concepto de propinas para la tripulación. Este pago es obligatorio, y tiene una explicación: el sueldo del personal que os ha atendido a las mil maravillas y con total servicialidad durante toda la semana está basado únicamente en un porcentaje de esas propinas. Por ejemplo, nuestra camarera del restaurante nos contó que cobra sólo un porcentaje de esa cantidad, que equivale a 2,40 $ por pasajero que atienden, es decir, una miseria para el trabajo que realizan y las horas de dedicación diaria (sólo duermen 4h al día, y se pasan 6 meses sin salir del barco ni poder ir a su casa). La verdad, es que ese trabajo roza los límites de la explotación.
Comidas a bordo: En el barco puedes comer durante todo el día, ya que cuando cierra el restaurante buffet, empiezan las tapas, pizzas, snacks, etc. Los desayunos y comidas se realizan en el restaurante Buffet Panorama, en la cubierta 11 junto a las piscinas; se permite una vestimenta informal (pantalón corto, o un simple pareo), e incluso comer en la magnífica terraza (único sitio habilitado para fumadores).
Sin embargo, las cenas son en el restaurante Condesa (cubierta 7), a la carta, donde hay que vestirse formalmente (no obstante, hay fiestas temáticas o de disfraces que comentaré en el siguiente punto). Generalmente, son mesas redondas de 8 personas, y siempre tienes asignada tu misma mesa, tus mismos compañeros de tertulia, y tus propios camarero y asistente. Dado que tus compañeros de mesa serán siempre los mismos, es importante que a la hora de reservar el crucero mencionéis si váis de luna de miel (os sentarán con otras parejas), o vuestra edad, para que haya afinidad.
Hay dos turnos de cena, a las 20h y a las 22h. Mi recomendación es elegir el primer turno, por varios motivos:
- Allí anochece sobre las 18h, y el barco suele zarpar a esa hora, por lo que a partir de las 18h, poca cosa se puede hacer y hay tiempo suficiente para darse una ducha, arreglarse, y tomar algo antes de la cena de las 20h. Si se eligen las 22h es demasiado espacio de tiempo, y también te acuestas mucho más tarde (teniendo en cuenta que hay que levantarse como muy tarde a las 7 de la mañana si quieres hacer excursiones y visitar las islas, ésto no es muy recomendable).
- Hay un solo espectáculo nocturno. Si estás en el 1º turno, cenas y luego ves el show tomando una copa; si cenas a las 22h, ves el espectáculo antes de la cena.
El menú de cena es a la carta. Cada día hay un menú diferente, compuesto por 5 entrantes, 5 platos principales, y 5 postres, a elegir. Siempre hay un plato vegetariano, y otro llamado "cocinas del mundo" (plato internacional), así como dos entrantes de cuchara. La verdad es que todo está exquisito, y la presentación es excelente. Las cenas son dignas de cualquier restaurante con estrella Michelín.
Hay dos turnos de cena, a las 20h y a las 22h. Mi recomendación es elegir el primer turno, por varios motivos:
- Allí anochece sobre las 18h, y el barco suele zarpar a esa hora, por lo que a partir de las 18h, poca cosa se puede hacer y hay tiempo suficiente para darse una ducha, arreglarse, y tomar algo antes de la cena de las 20h. Si se eligen las 22h es demasiado espacio de tiempo, y también te acuestas mucho más tarde (teniendo en cuenta que hay que levantarse como muy tarde a las 7 de la mañana si quieres hacer excursiones y visitar las islas, ésto no es muy recomendable).
- Hay un solo espectáculo nocturno. Si estás en el 1º turno, cenas y luego ves el show tomando una copa; si cenas a las 22h, ves el espectáculo antes de la cena.
El menú de cena es a la carta. Cada día hay un menú diferente, compuesto por 5 entrantes, 5 platos principales, y 5 postres, a elegir. Siempre hay un plato vegetariano, y otro llamado "cocinas del mundo" (plato internacional), así como dos entrantes de cuchara. La verdad es que todo está exquisito, y la presentación es excelente. Las cenas son dignas de cualquier restaurante con estrella Michelín.
Asistente de cabina: Cada camarote tiene un asistente personal, encargado de realizar la limpieza del mismo (al menos 2 veces al día), y de atender las peticiones de sus ocupantes. Es algo así como una especie de doncella personal, que se os presentará y pasará de vez en cuando a ver si necesitáis algo. Además, cada día os dejará sobre el escritorio lo que llaman "diario de a bordo", en el que hay una breve reseña de la isla a la que se llega ese día, las actividades diarias del barco y sus horarios, y si hay algún evento especial a bordo.
Animación: Durante todo el día, y especialmente por las noches, hay animación constante. El equipo de animadores se encarga de que no te aburras en ningún momento. Hay actividades variadas, desde demostraciones de doblar servilletas haciendo curiosas formas, o cómo cocinar algunos platos perfectamente decorados, a los shows nocturnos (realmente buenos, con un perfecto vestuario), clases de baile, animación en la discoteca, etc. También hay un miniclub infantil, y actividades para adolescentes.
Fiestas temáticas: En todos los cruceros es un clásico la llamada "cena de gala" (llevad vestimenta adecuada), en la que hay un cóctel donde conoces al capitán. Además, hubo otras tres fiestas, en la que puedes disfrazarte y vestirte para la ocasión durante la cena: fiesta caribeña, fiesta pirata, y fiesta del blanco y negro. Conviene llevar algo de ropa para la ocasión, aunque en las tiendas del barco suelen montar una especie de mercadillos para que puedas adquirir los complementos necesarios.
Otro día, a las 12 de la noche, hacen el Buffet Magnífico, una auténtica exhibición de decoración de todo tipo de platos: esculturas en hielo, mantequilla y frutas, decoraciones con mazapán de colores sobre deliciosas tartas, múltiples panes de distintas formas, canapés, etc. Primeramente se exhiben para que puedas verlos y tomar fotografías (¡se comen con la vista!), y después se procede a la degustación real.
Simulacro: El primer día de crucero es obligatoria la asistencia al simulacro de emergencia. Lo avisan debidamente por los altavoces, y en ese momento, todo el mundo ha de ir a su cabina, ponerse ropa de abrigo y colocarse los chalecos salvavidas, acudiendo lo más rápido posible al punto de reunión asignado. Allí te explican un poco cómo se actuaría en caso de que hubiera que abandonar el barco por alguna emergencia.
Excursiones: El barco cuenta con una oficina de excursiones. Para cada isla que se visita suele haber dos o tres excursiones diferentes, totalmente organizadas por el personal de tierra. Podéis verlas y reservarlas previamente en la web; o directamente en el barco (como mínimo con un día de antelación). En la reunión informativa del primer día a bordo os informarán de todas ellas (lo que se visita y su precio), o también en el mismo mostrador podéis informaros.
Generalmente en lo puertos hay taxis y operadores locales que también te ofrecerán sus excursiones, lo cual te da la opción de hacerlas por tu cuenta. Pero 0j0! Lo único que hay que tener en cuenta es la hora de embarque, no se admiten retrasos, y si falta alguien ¡el barco no espera!, por lo que en el caso de Tórtola, que hay muy poquito tiempo y es una auténtica contrarreloj, os recomiendo contratar esta excursión con la naviera.
Si al finalizar el crucero tenéis una extensión de una semana más en República Dominicana y queréis visitar la ciudad colonial de Santo Domingo, no váis a tener oportunidad de hacerlo, a no ser que os la juguéis y vayáis totalmente por libre, renunciando incluso al transporte al hotel de destino (Leed mi experiencia del último día).
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Sábado: Comienza la Aventura, el Viaje
EL VUELO BARAJAS-SANTO DOMINGO:
Ya he realizado dos cruceros por el Caribe con Pullmantur, y en mi opinión, su principal ventaja frente a otras compañías de cruceros es el precio, ya que siempre va incluido el billete de avión desde Madrid a la ciudad de destino (tienen su propia flota de aviones, "Pullmantur Air"), así como el traslado del aeropuerto de destino al puerto de embarque.
Esto tiene otra ventaja adicional: tan sólo has de facturar tus maletas en Barajas (20 Kg de peso máximo) y despreocuparte de todo lo demás, ya que ellos se encargan de recogerlas en destino, llevarlas al barco, y entregártelas directamente en tu camarote. Claro, que desde que llegas hasta que te traen la maleta pasa bastante rato, así que os aconsejo que llevéis en el equipaje de mano algo de ropa ligera para cambiaros un ratito antes de aterrizar, ya que si vais vestidos con ropa de invierno os asfixiaréis de calor.
El avión es un Boeing B747-400. El espacio entre asientos es verdaderamente canijo e incómodo, sobre todo cuando tienes que estar sentado un mínimo de 9 horas (duración del vuelo), así que os recomiendo que paguéis un pequeño precio extra para elegir un asiento con mayor espacio: se puede realizar a través de la web (sale un planito del avión y puedes seleccionar el asiento que quieras). Lo llaman "Programa Elige tu asiento". Yo elegí la fila 7 (no tenía a nadie delante), me costó 30€ por trayecto, pero desde luego fue la mejor inversión que pude hacer. También hay otro extra opcional en la web, que cuesta 50€ a mayores, por el que te dan tratamiento business en la clase turista (5 kg más de equipaje a la hora de facturar, comida especial...), pero creo que no merece la pena. Por supuesto, NO se permite fumar en todo el vuelo.
El vuelo sale del aeropuerto de Barajas, de la T1, y recomiendan estar allí entre 3 y 4 horas antes del despegue. No es de broma, daros cuenta de que los 1.800 pasajeros del crucero tenemos que facturar en un único mostrador, así que es mejor ir con tiempo. Allí mismo ya os colocarán unas pegatinas en las maletas que indican vuestro número de cabina, ya que la próxima vez que las veáis será en el barco. No recomiendo comprar nada en las tiendas duty free de Barajas, ni tampoco en el avión, ya que en el barco es todo muchísimo más barato.
Despegamos a las 13.30h, y llegamos al Aeropuerto Internacional de Las Américas de Santo Domingo a las 17.30h (hora local); el vuelo dura unas 9 horas. Durante el vuelo os darán dos comidas: la comida (lasaña) al poco de despegar, y una pequeña merienda casi cuando estéis llegando. Ojo! porque un poco antes de la merienda gratuita, pasarán con los carritos ofreciendo bebida y un pequeño tentempié, pero éste es de pago y claro, al final picas... Cada asiento tiene una pequeña pantalla de televisión y un mando en el que aparece un menú para seleccionar: película, audio o videojuegos. Para poder escuchar te venden unos auriculares al precio de 3€ (llevadlos si tenéis). No hay menú de películas, sino que la tripulación la pone cuando les apetece y tú la ves o no (creo que pusieron sólo dos pelis en todo el viaje).
Una vez aterrizamos en Santo Domingo nos estaban esperando los autobuses que nos llevarían a la Terminal de Cruceros Sans Souci del puerto (una media hora de trayecto). Allí nos recibieron con un cóctel de frutas fresquito, y había múltiples mostradores para hacer el checkin y obtener la tarjeta de acreditación del crucero. El proceso fue muy rápido.
¡Ya estábamos a bordo!
Ya era de noche, así que ese día sólo nos dio tiempo a cenar, ver el show e irnos a descansar. A las 20h el Pacific Dream zarpó del Puerto Ozama de Santo Domingo hacia la isla de Santa Lucía, a la que no llegaríamos hasta el lunes.
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Día 1º, Domingo: Navegación
Nuestro primer día a bordo del Pacific Dream fue día entero de navegación, teníamos que llegar del puerto de Santo Domingo (República Dominicana) al puerto de Castries (capital de la isla de Santa Lucía). Fue una buena ocasión para conocer el barco a fondo, y entablar contacto con nuestros compañeros de mesa, a los que habíamos conocido durante la cena del día anterior.
Aunque un día entero en el barco pueda parecer aburrido y tedioso, se nos pasó en un suspiro. Tras un opioso desayuno en la terraza del buffet Panorama y deshacer la maleta, fuimos a explorar cada rincón del buque: el teatro, las piscinas, los múltiples bares, el casino, el spa, el gimnasio, la galería comercial, la discoteca, etc. También aproveché para pedir hora para un masaje con piedras calientes en el Spa, a última hora de la tarde; ¡me dejó como nueva! (los masajes son de pago, me costó 55 USD).
Durante todo el día hubo varias actividades de animación, y entre éso, conocer el barco, el masaje, y disfrutar del sol y de las piscinas, enseguida se hizo de noche. Fuimos a cenar y después a ver el espectáculo nocturno mientras tomábamos unos mojitos. Enseguida entablamos amistad con algunos de nuestros compañeros de mesa, y ya desde el primer día hicimos "pandi" con ellos e íbamos juntos a todas partes.
Ah! durante el espectáculo no se sirven copas para no interrumpir, así que nosotros pedíamos 2 o 3 al comenzar, jajaja.
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Día 2º, Lunes: Santa Lucía
La primera escala del crucero fue la isla de Santa Lucía. Llegamos al puerto de Castries (la capital) a las 9 de la mañana, y estaríamos allí hasta las 20h. Habíamos leído que hay gran facilidad para desplazarse y alquilar taxis, así que para ese día no habíamos contratado ninguna de las excursiones que ofrecían en el barco.
SANTA LUCIA:
- Santa Lucía es una isla independiente perteneciente a la Mancomunidad Británica desde 1.979. Inicialmente estaba poblada por los indios Arawak, y fue descubierta por Cristóbal Colón en 1.499. Posee uno de los mejores puertos naturales del Caribe, y una ubicación céntrica con fácil acceso al resto de la región y a América del Norte. Como consecuencia de esta ubicación estratégica, franceses y británicos lucharon sin cesar por la posesión de la isla.
- Santa Lucía forma parte del conjunto de islas de las Antillas Menores. Su capital es Castries. Tiene una población de 150.000 habitantes (60.000 habitan en la capital).
- El idioma oficial es el inglés (aunque también se habla un francés criollo, el "potaois") y la moneda el dólar caribeño (1 USD = 2,68 $ CO, 1€ = 3,40 $ CO). Admiten € directamente, pero ojo con el cambio que hacen.
- La isla tiene 616 km2, 43 km de largo por 23 km de ancho. Un cordón montañoso central recorre la isla. Dos conos volcánicos en forma de torre sobre la costa suroccidental: Gros Piton (797 m) y Petit Piton (750 m), conocidos como los Pitons constituyen uno de los paisajes más famosos del Caribe, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
- La isla tiene dos aeropuertos: el Aeropuerto Internacional de Hewanorra en Vieux Fort (a 64 km al sur de Castries), y el Aeropuerto George Charles, para vuelos entre las islas (a las afueras de Castries).
- Información sobre Santa Lucía: Web de Turismo, Guía de Santa Lucía, otra Guía de Santa Lucía, Publicación Tourist Guide, Castries, Villa de Anse la Raye
LA EXCURSIÓN:
Nada más desembarcar, en el mismo Puerto de Castries se encuentra el Centro Comercial Pointe Serafine, repleto de tiendas libres de impuestos (principalmente joyerías, ya que lo típico aquí es comprar diamantes y esmeraldas, aunque también había los típicos souvenirs, pareos, artesanía local, ropa, etc). En este C.C. hay una oficina de información turística y multitud de stands de operadores turísticos que no paran de acosarte para ofrecerte excursiones turísticas la isla. Nos juntamos con otras personas y contratamos en Maximun Land & Sea Tours, la excursión más típica de la isla: La Soufriére por tierra y mar, de medio día de duración. Nos costó 55 USD.
A las 10h de la mañana embarcamos en una lancha rápida (unas 20 personas) que nos llevó en dirección sur hacia la ciudad de Soufriére (antigua capital de la isla), pasando por Canary Bay, la pequeña localidad de pescadores Anse la Raye, y Marigot Bay, con su exclusivo puerto deportivo y sus lujosos yates, antaño refugio de piratas.
La lancha iba más despacio por estos lugares, para que pudiéramos verlos y tomar fotografías; también pudimos ver en todo su esplendor las famosas Pitons, los dos picos gemelos más emblemáticos de la isla, que son en realidad volcanes.
La lancha iba más despacio por estos lugares, para que pudiéramos verlos y tomar fotografías; también pudimos ver en todo su esplendor las famosas Pitons, los dos picos gemelos más emblemáticos de la isla, que son en realidad volcanes.
Desembarcamos en el embarcadero de Soufriére (hubo gente que fue por carretera, pero tardaron muchísimo más, es una ctra llena de curvas bastante mala) para tomar un minibús que nos llevaría a Sulfur Springs, el cráter del volcán, aún activo, que sigue emanando impresionantes vapores de azufre. También allí hay unas termas en las que puedes bañarte en las aguas azufradas (no había tiempo), y un pequeño mercadillo de artesanías.
Continuamos en el minibús hacia las cascadas Toraille Waterfall, rodeadas de un impresionante jardín botánico de exuberante vegetación. Allí hubo media hora de tiempo para quien quisiera darse un baño en la poza que se forma bajo la cascada. No nos bañamos, porque si no, no nos daba tiempo a ver el entorno (es lo que tienen las excursiones organizadas, siempre vas a la carrera y no puedes desviarte un ápice del programa establecido).
La siguiente escala fue un rato de relax en la Playa de Anse Chastanet, a unos 3 Km de Soufriére. Es una playa extensa, de arena fina aunque oscura, con aguas de color turquesa. Encaramado en la ladera cubierta de vegetación hay un hotel, y ésta es la playa que han montado para los clientes, por lo que había multitud de hamacas, tumbonas y sombrillas, aunque si querías usarlas había que pagar aparte; no obstante, la playa es de uso libre. También había un enorme chiringuito donde se podía tomar algo e incluso comer, a unos precios desorbitantes (una hamburguesa 10 USD), y una empresa de buceo con bombona (el Scuba Santa Lucia). Tras estar en la playa un rato y darnos un baño en las cálidas aguas caribeñas, emprendimos el regreso al puerto de Castries, donde finalizó nuestra excursión sobre las 15h.
VISITA A CASTRIES, LA CAPITAL.
Nos habíamos llevado unos bocatas que habíamos cogido del buffet del desayuno, y nos los habíamos comido en la playa, así que nada más regresar al puerto contratamos un taxi que nos llevara al centro de Castries, la actual capital de la isla construida en el siglo XVIII, que se encontraba a unos 20 minutos a pie del puerto ya que hay que bordear toda la bahía Bananes Bay. Eran más de las 15h y sólo teníamos un par de horas hasta que anocheciera, a pesar de que el barco no zarparía ese día hasta las 20h. No fue barato, nos cobró unos 10 USD por llevarnos al centro y volver a recogernos una hora más tarde para llevarnos de regreso a la terminal de cruceros.
Nos bajamos en la Derek Walcott Square, una gigantesca plaza ajardinada que constituye el centro de la ciudad, que lleva el nombre de un popular poeta de la ciudad ganador del Premio Nobel de Literatura en 1.992. En ella hay un templete de música, un monumento a los muertos de la guerra, y un árbol centenario llamado Samaan Tree o Masaav Tree.
En el lado sur de esta plaza se encuentra la calle Brazil, eminentemente comercial, con su arquitectura tradicional de madera y balcones enrejados; y por la parte posterior el edificio del Ayuntamiento.
Al oeste de la plaza, en Bourbon Str. se encuentra la Biblioteca Central, un bonito edificio de estilo colonial, y al este la Catedral católica de la Inmaculada Concepción, del siglo XIX, que me llamó la atención por su estructura metálica, su artesonado de madera y sus paredes enteramente revestidas de pinturas al fresco.
Ya de regreso vimos el pintoresco y colorido Mercado, donde se pueden comprar frutas, verduras, carnes y artesanías (objetos de madera, cestería, tapices, etc).
Al oeste de la plaza, en Bourbon Str. se encuentra la Biblioteca Central, un bonito edificio de estilo colonial, y al este la Catedral católica de la Inmaculada Concepción, del siglo XIX, que me llamó la atención por su estructura metálica, su artesonado de madera y sus paredes enteramente revestidas de pinturas al fresco.
Ya de regreso vimos el pintoresco y colorido Mercado, donde se pueden comprar frutas, verduras, carnes y artesanías (objetos de madera, cestería, tapices, etc).
Al llegar de nuevo a puerto, dimos una vuelta por el C.C. Pointe Serafine, y embarcamos de nuevo, para descansar un rato antes de la cena y el show nocturno. Fue un día muy intenso.
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Día 3º, Martes: Martinica
Tan sólo nos separaban 23 millas de nuestra segunda escala: Martinica, la flor del Caribe, una de las islas de flora más exuberante de las Antillas Menores, bañada por el Caribe y el Atlántico. Llegamos al puerto de Fort-de-France, su actual capital, a las 8h y estaríamos hasta las 18h.
MARTINICA:
- Aunque ya estaba poblada desde el 2.500 a.C por indígenas amerindios, y después por los indios Arawak, Martinica fue descubierta por Cristóbal Colón en 1.502 (durante su tercer viaje a América), quien desembarcó en Le Carbet.
- Fue disputada por franceses y británicos, pero es -desde 1.974- un departamento de ultramar de Francia, por lo que su idioma oficial es el francés, y su moneda el €. Tiene una población de 414.000 habitantes (unos 100.000 habitan en Fort-de-France).
- Su primera capital fue Saint Pierre, pero ésta fue arrasada por la lava tras la erupción de la Montagne Pelée en 1.902. La capital fue trasladada a Fort-de-France, que sigue siéndolo en la actualidad; es la ciudad más grande y cosmopolita de las Antillas Francesas.
- Martinica tiene una superficie de 1.080 Km2. Mide 65 Km de largo por 20 de ancho. El norte de la isla tiene un relieve muy abrupto, con densos bosques, ríos, cataratas, y el volcán Pelée, aún activo (1.397 m de altura); la zona central se caracteriza por la Llanura del Lamentín, situada a los pies de los montes Pitons du Carbet (una cordillera de 1.207 m de altitud), y en la zona sur hay numerosas bahías y ensenadas muy pintorescas, playas de arena blanca, aguas turquesas y cocoteros.
- La isla tiene un aeropuerto en Le Lamentín, cerca de Fort-de-France: el International Martinique Airport Aimé Césaire. También es usual llegar por mar, a través de ferrys a islas cercanas.
- Entre sus principales atractivos están: actividades de aventura y naturaleza, visitar las destilerías de ron y las extensas plantaciones de caña de azúcar, las playas de Les Salines (en el sur), y su exuberante vegetación selvática tropical, especialmente numerosas flores de vivos colores (es apodada "la isla de las flores").
- Como dato curioso, en Martinica nació la emperatriz Josefina, esposa de Napoleón.
- Información sobre Martinica: Web Oficial de Turismo (en inglés), Web oficial de Turismo (en español), Web Turística, Guía de Martinica, Guía Lonely Planet.
- Información sobre Fort-de-France: Web de Turismo.
LA EXCURSIÓN: San Pedro y la Destilería de Ron (Duración: medio día).
Atracamos en el Puerto Pointe Simon, en Fort-de-France, pero habíamos leído que los taxis aquí eran muy caros, y como yo tenía interés en ir a Saint Pierre (a 45 minutos), decidimos contratar la excursión del barco. Ahora que ya he regresado os puedo decir que, al igual que en el resto de puertos, hay múltiples taxis y agencias de excursiones que ofrecen la misma excursión, y más económica. No obstante, nos llevamos una gran desilusión ya que la visita a Saint Pierre se limitó a ver el Museo Vulcanológico y el mercadillo de artesanías que había junto a él.
La excursión se realizaba íntegramente por tierra, y las carreteras, aunque con firme en buen estado, son estrechas y llenas de curvas, por lo que se tarda bastante en llegar a cualquier sitio. Tomamos la llamada "Route de la Trace", un sendero zigzagueante creado por los jesuitas en el siglo XVI atravesando el Parque Natural de Balata, una selva de elevados helechos, laderas cubiertas de anturios y matas de bambúes, por la vertiente oriental de las montañas volcánicas de Pitons du Carbet. Tras aproximadamente 15 minutos hicimos la primera parada, para visitar la Iglesia de Montmartre de Balata, una réplica de la Basílica Le Sacre Coeur parisina. Fue construida en 1.924 y lo más destacable es su cúpula bizantina. Allí había un mirador desde donde había unas excelentes vistas de la capital.
Proseguimos en autobús hasta Saint Pierre, mientras desde el autobús veíamos los pequeños pueblecitos de Le Carbet (donde desembarcó Colón por primera vez), y Ville de Bellefontaine (con sus vendedores ambulantes de pescado).
A los pies de la Montagne Pelée divisamos la preciosa bahía de Saint Pierre, con su playa y su pequeño puerto.
Es curioso, el pueblo tiene dos calles, una que discurre por la parte superior de la montaña en sentido entrada a la ciudad, y otra a orillas del mar (a lo largo del malecón), por la que el tráfico sale de la ciudad.
En la calle de entrada se encuentran la Catedral, las ruinas de la cárcel y del teatro, y el museo. En la calle de salida se hallan el malecón, el mercado, la playa, el puerto, y el edificio administrativo Place Bertin.
A los pies de la Montagne Pelée divisamos la preciosa bahía de Saint Pierre, con su playa y su pequeño puerto.
Es curioso, el pueblo tiene dos calles, una que discurre por la parte superior de la montaña en sentido entrada a la ciudad, y otra a orillas del mar (a lo largo del malecón), por la que el tráfico sale de la ciudad.
En la calle de entrada se encuentran la Catedral, las ruinas de la cárcel y del teatro, y el museo. En la calle de salida se hallan el malecón, el mercado, la playa, el puerto, y el edificio administrativo Place Bertin.
Nos pararon justo a la puerta del Museo Vulcanológico Franck A. Perret, que visitamos. Es un pequeño museo dedicado exclusivamente al enorme impacto que tuvo la erupción del volcán Pelée sobre Saint Pierre, que arrasó por completo la que era, por aquel entonces, capital de Martinica. Pueden verse todo tipo de objetos rescatados de entre la lava (café o arroz petrificados, máquinas de coser, esculturas, y otros objetos pertenecientes al ajuar de las viviendas ahora inexistentes), así como fotografías del antes y después de la erupción. Nos contaron que únicamente hubo un superviviente, un preso de color llamado Louis-Auguste Cyparis, que permanecía encarcelado en una celda sin ventana ni ventilación (gracias a ello sobrevivió), y que curiosamente luego se hizo famoso en un circo como "el hombre que sobrevivió al día del Juicio Final".
Junto al museo había un pequeño mercadillo de artesanías y un mirador (Sur Cette Place), desde donde había una magnífica vista de toda la bahía, rodeado de edificios en ruina cubiertos de lava, y de un boulevard lleno de crotones (pequeños arbustos tropicales originarios de Asia, muy extendidos por la isla).
Nos hubiera gustado visitar más profundamente Saint Pierre, "el Pequeño París de las Antillas", declarado actualmente Ciudad de Arte e Historia, pero eso fue todo.
Subimos al autobús y nos llevaron a la Destilería Depaz, un enorme imperio donde pudimos ver (por nuestra cuenta, ya que no hubo explicación alguna) el proceso de fabricación del ron a partir de la caña de azúcar, así como el Museo del Vapor y el funcionamiento de una enorme turbina hidráulica. Había también una Mansión, la casa señorial donde vivían los señores de estas tierras, pero para acceder al interior había que pagar un suplemento de 3USD, así que pasamos. Por supuesto, la entrada a la tienda para que compraras ron era gratuita...
Subimos al autobús y nos llevaron a la Destilería Depaz, un enorme imperio donde pudimos ver (por nuestra cuenta, ya que no hubo explicación alguna) el proceso de fabricación del ron a partir de la caña de azúcar, así como el Museo del Vapor y el funcionamiento de una enorme turbina hidráulica. Había también una Mansión, la casa señorial donde vivían los señores de estas tierras, pero para acceder al interior había que pagar un suplemento de 3USD, así que pasamos. Por supuesto, la entrada a la tienda para que compraras ron era gratuita...
Aquí terminó la excursión, así que estábamos bastante enfadadas porque en realidad prácticamente no habíamos visto nada. Subimos al bus y nos llevaron de regreso al puerto, al que llegamos pasadas las 13h.
VISITA A FORT-DE-FRANCE:
Tras comer rápidamente en el barco, salimos de nuevo sobre las 15h para visitar Fort-de-France. En la misma Terminal de Cruceros del Puerto había un mercadillo turístico de artesanías y una oficina de información turística, donde nos facilitaron un callejero de la ciudad. El centro de la ciudad se encuentra a unos 15 minutos andando del puerto, así que tomamos un taxi.
Fort-de-France tiene un montón de edificios de traza colonial y neoclásica que visitar (Prefacture, Pavillon Bougenot, Bibliotéque Schoelcher, Theatre de la Ville, Musée d'archeologíe precolombienne, Paláis de Justice, etc), pero no teníamos mucho tiempo ya que había que estar a bordo como muy tarde a las 17.30h; aún así pudimos verlos aunque solo por su parte exterior.
Lo más importante es el Malecón, frente al que se encuentra el enorme Parque de La Savanne (en el que están construyendo un mercadillo turístico) y el Fort Saint Louis, una fortificación estilo Vaubán construida por los franceses en el siglo XVII (éste no se puede visitar por dentro).
Lo más importante es el Malecón, frente al que se encuentra el enorme Parque de La Savanne (en el que están construyendo un mercadillo turístico) y el Fort Saint Louis, una fortificación estilo Vaubán construida por los franceses en el siglo XVII (éste no se puede visitar por dentro).
La principal calle comercial es la Rúe de la Repúblique, peatonal y llena de tiendas de bastante estilo y calidad. Al final de la calle acababa de ser inaugurado el Centro Comercial Cour Perrinon, y en la Plaza de la Catedral se encuentran las Galerías Lafayette; se nota muchísimo la influencia francesa, tanto en las tiendas como en el estilo y forma de vida.
Visitamos también la Catedral de Saint Louis, con una alta y aguda torre campanario y enormes proporciones en su interior.
Visitamos también la Catedral de Saint Louis, con una alta y aguda torre campanario y enormes proporciones en su interior.
Después de mucho correr para poder verlo todo, sobre las 17h dimos por terminada la visita, y cuando emprendíamos el regreso al puerto, nos sorprendió una gran tromba de agua (en Noviembre es época de lluvias) y estaba anocheciendo, así que tuvimos dificultades para encontrar un taxi (no había en la parada que hay frente al Teatro), y se apoderó de nosotras el nerviosismo de no llegar a tiempo al barco... pero finalmente, una señora nos ayudó (a cambio de una propina) indicándonos una parada cercana donde sí había taxis libres, así que todo quedó en un susto.
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