Pocos sitios he tenido tantas ganas de visitar como Carcassonne (Carcasona en castellano) y por fin este verano he tenido oportunidad de hacer una escapada. Lejos de defraudarme, la ciudadela medieval de Carcassonne me ha parecido una auténtica ciudad de cuento. No en vano, la mayor fortaleza de Europa (La Cité) es uno de los lugares turísticos más visitados de Francia y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Sin embargo, hay algo que debes saber al llegar a Carcassonne. La ciudad está dividida en dos zonas, perfectamente delimitadas a una y otra orilla del río Aude: a la derecha se encuentra La Cité o ciudadela, y a la izquierda La Bastide Saint-Louis (de la que hablaremos en el próximo post).
Ambas están unidas por el Puente Viejo (siglo XIV), un impresionante puente de piedra de 12 arcos que forma parte del Camino de Santiago. Desde aquí hay unas vistas espectaculares de la ciudadela y puedes tomar una preciosa fotografía, aunque te recomiendo que vayas por la tarde si no quieres encontrar el sol completamente de cara :S
| Acceso a la ciudadela medieval por el Puente Viejo sobre el río Aude |
Ambas están unidas por el Puente Viejo (siglo XIV), un impresionante puente de piedra de 12 arcos que forma parte del Camino de Santiago. Desde aquí hay unas vistas espectaculares de la ciudadela y puedes tomar una preciosa fotografía, aunque te recomiendo que vayas por la tarde si no quieres encontrar el sol completamente de cara :S
Un paseo por La Cité de Carcassonne
Encaramada en un pequeño promontorio, La Cité es la ciudad fortificada más grande que se conserva en Europa y estaba considerada una fortaleza inexpugnable, con un doble sistema de murallas y un imponente castillo.
Erigida sobre una colina, la ciudad ya estaba ocupada en el 800 a.C, si bien fue fortificada por los romanos, quienes la convirtieron en el centro administrativo de la colonia de Iulia Carcaso. Debido a su emplazamiento estratégico -donde se cruzan dos grandes vías de comunicación: del Atlántico al Mediterráneo y el Macizo Central hasta España- la ciudadela ha sufrido desde la antigüedad numerosas contiendas y conquistas. El conjunto arquitectónico medieval que hoy podemos admirar fue magníficamente restaurado por Eugène Viollet-le-Duc en el siglo XIX.
Hay dos modos de acceder a la ciudadela:
Hay dos modos de acceder a la ciudadela:
-A pie, atravesando el Puente Viejo.
-En coche (hay carteles indicativos). La ciudadela es peatonal, pero a sus pies hay muchos aparcamientos, aunque son de pago y bastante caros.
Murallas y puertas de Carcasona
La ciudadela medieval cuenta con dos recintos amurallados concéntricos con 52 torres, que hacen un total de 3 km de murallas. Por la parte alta de las murallas discurre un camino de ronda, protegido por almenas y merlones y reforzado por cadalsos, que puede recorrerse a pie.
Sobre la muralla hay cuatro puertas que dan acceso al interior de La Cité, una en cada uno de los puntos cardinales. La Puerta de Narbona (Porta Narbonnaise)- flanqueada por dos robustas torres gemelas sobre un foso con puente levadizo- es el acceso principal a la ciudadela.
Junto a ella, el busto de la princesa sarracena Carcas- de quien toma el nombre la ciudad- nos da la bienvenida. La leyenda cuenta que una estratagema de la Dama Carcas libró a la ciudad del asedio del ejército de Carlomagno, y para celebrarlo hicieron sonar todas las campanas de la ciudad exclamando: "¡Carcas sona!"
El Castillo Condal de Carcassonne
Adosado a la muralla exterior, el Castillo era una fortaleza dentro de la ciudad. Fue construido en el siglo XII y era la residencia de los Trencavel, vizcondes de Carcasona.
Para visitar el castillo hay que pagar una entrada que cuesta 8,50€ (os recomiendo madrugar, ya que las colas de visitantes para sacar el ticket son interminables). Además, si se quiere una audioguía, cuesta 4,50€ a mayores. Una vez abonada la entrada, la visita es libre y puedes recorrer todo el recinto sin límite de tiempo (no te llevará menos de 2 horas). Hay también una sala donde se proyecta un audiovisual sobre la historia de la ciudad (en francés, con subtítulos en español).
Tras pasar la puerta principal sobre un foso con puente levadizo, se accede al patio de armas, rodeado de edificios levantados entre los siglos XII y XVIII. El Castillo tiene sus propias murallas y 9 torres con almenas y troneras, entre las que destaca la torre Pinte por ser la más alta de la ciudadela.
En el interior de algunos edificios y torres se ha instalado el Museo Lapidario, una exposición de escultura, la mayoría de la Edad Media, con fondos procedentes de Carcasona y sus alrededores.
Basílica Saint-Nazaire
Junto a la Puerta del Aude se halla la imponente Basílica de Saint-Nazaire (de visita libre y gratuita), declarada Monumento Nacional de Francia. Construida sobre una antigua iglesia visigoda en estilo románico (siglo XI), fue consagrada por el Papa Urbano II, motivo por el cual fue ampliada entre los siglos XII a XIV. Ostentó el carácter de Catedral de Carcasona hasta el año 1801, momento en el que fue reemplazada por la Catedral de Saint-Michel (situada en La Bastide).
La mayor parte de la edificación es de estilo gótico. Llaman la atención las terroríficas gárgolas que cuelgan de la fachada y el impresionante conjunto de vidrieras (consideradas de las más bellas del sur de Francia), en las que se representan escenas de la vida de Cristo y los Apóstoles.
Callejeando por la ciudadela medieval de Carcasona
Sin duda, la mejor manera de conocer la ciudadela es callejear. La Cité conserva el trazado de las ciudades medievales europeas, con calles angostas y empedradas, recoletas plazoletas, casas con fachadas de entramado, barrios de artesanos y gremistas, y un sinfín de pequeños comercios con productos de calidad y precios desorbitados.
| Casas con fachadas de entramado, en el interior de La Cité |
| Tienda delicatessen: L'Art Gourmand |
La animación es constante a cualquier hora del día... y de la noche, especialmente en la Plaza Marcou, que aglutina un buen número de terrazas y restaurantes. No hay que dejar de probar el plato típico de la gastronomía local: la Cassoulet, una especie de fabada servida en cazuela de barro que lleva como compango un muslo de pato confitado, tocino y salchichas de Toulouse.
DÓNDE COMER EN CARCASONA:
La Cité es el sitio más turístico de Carcasona y está lleno de restaurantes por todas partes. Yo cené en Le Fragrant des Lices, un restaurante situado en la animada Place Marcou. "Menú del Castillo" (en el que no faltaba la tradicional Cassoulet) por 19,90€.
Continúa descubriendo Carcassonne: La Bastide Saint-Louis (la otra parte de la ciudad que queda al lado izquierdo del río Aude).
DÓNDE DORMIR EN CARCASSONNE:
Carcassonne es una ciudad tan turística que tiene una amplia variedad de alojamientos de diferentes categorías y precios.
No obstante, los precios por dormir una noche en Carcasona me parecieron bastante caros, así que elegí un hotel low cost a las afueras de la ciudad: el Formule 1 Carcassonne (desde 31€ la habitación doble, sin desayuno, aunque hay que tener en cuenta que los baños son comunes). WiFi y aparcamiento gratuitos.
PREPARA TU VIAJE A CARCASSONNE:
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